Clima

Alerta meteorológica: tormentas y calor extremo complican al agro

El cambio de quincena llega con lluvias, granizo y ráfagas en 11 provincias. Un escenario climático clave que impacta de lleno en la producción agrícola y ganadera.

AgroLatam
AgroLatam es una red de periodistas especializados en agroindustria y agroalimentación en América Latina. Produce contenidos editoriales colectivos sobre producción, mercados, comercio agropecuario, innovación y políticas del sector.

El cambio de quincena de enero llega con un fuerte giro en las condiciones del tiempo y vuelve a encender luces de alerta en buena parte del agro argentino. El avance de un frente frío sobre el centro y sur del país genera un escenario complejo, con calor extremo previo, tormentas fuertes, granizo y ráfagas intensas, justo en un momento clave de la campaña gruesa.

De acuerdo con los avisos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, 11 provincias se encuentran bajo alerta amarilla y naranja. Antes de la llegada de las lluvias, el norte patagónico y amplias zonas de la región pampeana registran temperaturas máximas iguales o superiores a los 40 °C, mientras que en otras áreas productivas los valores se mantienen entre 36 y 39 °C, con altos niveles de humedad.

Este combo de calor y ambiente saturado no solo eleva la sensación térmica, sino que también incrementa el estrés hídrico y térmico sobre los cultivos y la hacienda. En campos con soja y maíz atravesando etapas sensibles, las altas temperaturas aceleran el consumo de agua y ponen presión sobre los rindes potenciales. A esto se suman neblinas y bancos de niebla registrados en zonas rurales del centro-este bonaerense, que complican la logística y el movimiento de maquinaria.

Alerta meteorológica: tormentas y calor extremo complican al agro

Con el avance del frente frío, se espera el desarrollo de tormentas fuertes a severas, con abundante caída de agua en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, ocasional granizo y ráfagas que pueden alcanzar los 70 km/h, con acumulados previstos entre 20 y 50 milímetros, e incluso superiores de manera puntual. Para el campo, este escenario vuelve a ser de doble filo: las lluvias son necesarias para recomponer perfiles de suelo, pero el riesgo de granizo y viento amenaza directamente a los cultivos y a la infraestructura rural, desde silobolsas hasta instalaciones ganaderas.

En las zonas bajo alerta naranja, como sectores de Mendoza y San Luis, las ráfagas podrían superar los 90 km/h, aumentando el potencial de daños productivos. Al mismo tiempo, en la Patagonia, el frente frío trae lluvias esperadas en áreas afectadas por los incendios forestales del noroeste de Chubut, una buena noticia para frenar el avance del fuego, aunque acompañada por vientos muy fuertes que pueden reactivar focos y complicar el trabajo en estancias y campos de la región.

Alerta meteorológica: tormentas y calor extremo complican al agro

El jueves, el sistema de tormentas se desplazará hacia el centro y norte del país, ampliando la zona afectada a 15 provincias, muchas de ellas con fuerte peso agrícola y ganadero. Recién hacia el cierre de la semana se espera un descenso de las temperaturas y condiciones más estables, un alivio necesario tras varios días de calor extremo.

En un contexto de costos altos, márgenes ajustados y decisiones productivas finas, el clima vuelve a ocupar un rol central. Para productores y técnicos, el mensaje es claro: seguir de cerca las alertas oficiales, ajustar manejos y proteger la infraestructura, porque en pleno verano argentino, cada evento climático puede marcar la diferencia entre un buen rinde y una pérdida inesperada.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados. Queda prohibida su reproducción total o parcial sin autorización.
Esta nota habla de: