Clima: lluvias, heladas y calor definirán el comienzo de agosto en el campo
El nuevo informe agroclimático anticipa lluvias desiguales, heladas y un rápido repunte térmico que condicionará las tareas agrícolas.
El informe de Perspectivas Agroclimáticas de PAC, publicado el 29 de julio, anticipó que entre el 30 de julio y el 12 de agosto el área agrícola del Cono Sur atravesará una sucesión de lluvias desiguales, ingreso de aire polar con heladas y un posterior retorno de temperaturas elevadas. El pronóstico resulta clave para los productores porque coincide con una etapa de planificación y manejo de cultivos de invierno, además de definir la disponibilidad de humedad de cara a la nueva campaña gruesa.
La primera semana del período estará marcada por el avance de un frente de tormenta que dejará precipitaciones muy heterogéneas. Mientras gran parte del área agrícola recibirá menos de 10 milímetros, el sudeste de Paraguay, el norte y sur de la Mesopotamia, sectores de la Región Pampeana y gran parte de Uruguay concentrarán lluvias de 10 a 25 milímetros, con focos que podrían superar 50 y hasta 75 milímetros. En paralelo, la Cordillera Sur registrará tormentas severas con acumulados superiores a 150 milímetros, situación que podría generar complicaciones locales.
Pronóstico de precipitaciones del 30 de julio al 5 de agosto
| Región | Precipitación prevista | Impacto esperado |
|---|---|---|
| Mayor parte del área agrícola | Menos de 10 mm | Aportes escasos de humedad |
| Mesopotamia, este y oeste pampeano, Uruguay y sudeste de Paraguay | 10 a 25 mm, con focos de 50-75 mm | Mejora de reservas hídricas |
| Cordillera Sur | Más de 150 mm | Tormentas severas y riesgo de excesos |
Fuente: Informe de Perspectivas Agroclimáticas PAC - 29 de julio de 2026.
Tras el paso del frente avanzará una masa de aire polar que provocará un marcado descenso térmico sobre el oeste, centro y sur del área agrícola. Las heladas generales afectarán especialmente el oeste argentino, mientras que el centro y sur experimentarán heladas localizadas. Sólo el norte del país, el Chaco y parte de la Mesopotamia permanecerán con temperaturas mínimas superiores a los 15 °C. En las zonas serranas del NOA y el oeste de Cuyo se prevén registros inferiores a 0 °C, escenario que obliga a monitorear cultivos sensibles y planificar labores de manejo.
Temperaturas mínimas previstas
| Zona | Temperatura mínima | Condición |
|---|---|---|
| Norte del país y Chaco | Más de 15 °C | Sin riesgo de heladas |
| Región Pampeana y Cuyo | Entre 5 y 10 °C | Ambiente frío |
| Oeste de Cuyo y serranías del NOA | Menos de 0 °C | Heladas generales |
Fuente: Informe de Perspectivas Agroclimáticas PAC - 29 de julio de 2026.
Luego del ingreso del aire frío, los vientos del norte impulsarán una rápida recuperación térmica, especialmente sobre el norte del área agrícola. El informe prevé temperaturas máximas superiores a 30 °C, e incluso registros por encima de 35 °C en sectores del nordeste del NOA, Chaco y Paraguay. En el centro del país las máximas oscilarán entre 20 y 25 °C, mientras que el sur conservará valores inferiores a los promedios habituales para la época. Esta fuerte amplitud térmica será uno de los rasgos predominantes durante la transición entre julio y agosto.
Temperaturas máximas previstas
| Región | Temperatura máxima | Situación |
|---|---|---|
| Norte del área agrícola | Más de 30 °C, con focos superiores a 35 °C | Calor intenso |
| Centro | Entre 20 y 25 °C | Valores normales a levemente superiores |
| Zonas serranas del NOA y Cuyo | Menos de 20 °C | Ambiente fresco |
Fuente: Informe de Perspectivas Agroclimáticas PAC - 29 de julio de 2026.
Entre el 6 y el 12 de agosto, el informe prevé un escenario similar. Las lluvias volverán a concentrarse sobre el nordeste del área agrícola, el sudoeste pampeano, Mesopotamia, Uruguay y Paraguay, mientras gran parte del resto recibirá aportes escasos o nulos. Posteriormente ingresará una nueva masa de aire frío con heladas sobre amplias zonas del oeste y centro, antes de un nuevo ascenso de temperaturas impulsado por los vientos tropicales. Para los productores argentinos, este comportamiento confirma un escenario de alta variabilidad climática, donde la planificación de labores y el seguimiento permanente de los pronósticos serán determinantes para minimizar riesgos productivos.
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