Clima en Argentina: menos lluvias y temperaturas moderadas del 9 al 15 de marzo
Tras una semana con fuertes precipitaciones, el clima cambia en gran parte del país. Se esperan lluvias más acotadas y temperaturas moderadas.
Entre el 9 y el 15 de marzo el patrón meteorológico en Argentina cambiará con una marcada reducción de las lluvias y temperaturas más moderadas en gran parte del país, según el análisis del meteorólogo Leonardo De Benedictis un escenario que impacta directamente en la planificación del agro en plena etapa clave de la campaña.
La primera semana de marzo estuvo marcada por abundantes precipitaciones en distintas regiones del país, especialmente sobre la franja centro-oeste de Argentina, donde se registraron los eventos más importantes. En el litoral y el norte argentino también se observaron lluvias significativas, aunque con una distribución más irregular. Sin embargo, ese escenario comenzará a modificarse con claridad durante la segunda semana del mes.
Los pronósticos indican que entre el lunes 9 y el domingo 15 de marzo se reducirá de manera considerable la actividad de precipitaciones en gran parte del territorio nacional, dando paso a un patrón meteorológico más estable y con lluvias concentradas en zonas específicas. Este cambio ocurre en un momento particularmente sensible para el campo argentino, cuando cultivos como la soja y el maíz atraviesan etapas determinantes para el rendimiento, por lo que la evolución del clima sigue siendo un factor central para el sector productivo.
Según el análisis del modelo del Centro Europeo de Pronóstico (ECMWF), el comportamiento de las precipitaciones presentará fuertes contrastes regionales. Mientras algunas áreas del país recibirán acumulados superiores a los valores promedio para esta época del año, otras registrarán un marcado déficit hídrico durante el período.
La mayor actividad de lluvias se concentrará principalmente en el noroeste argentino (NOA), la región de Cuyo y el norte de la Patagonia, donde los acumulados previstos podrían ubicarse por encima de los niveles normales para la segunda semana de marzo. Este patrón responde a la configuración de los sistemas de presión que dominarán la región durante esos días.
Los modelos meteorológicos prevén la consolidación de un centro de alta presión sobre el este de Argentina, que también abarcará zonas de Uruguay y del sur de Brasil. Este sistema favorecerá condiciones atmosféricas más estables en esas regiones, reduciendo significativamente la probabilidad de precipitaciones.
Como consecuencia, los sistemas que habitualmente generan lluvias tenderán a desplazarse hacia el oeste del país, concentrando la actividad sobre la franja occidental del territorio argentino. De esta manera, las precipitaciones quedarán mayormente restringidas al NOA, Cuyo y parte del norte patagónico, configurando un escenario de contrastes en la distribución de lluvias a escala regional.
En contrapartida, gran parte del centro y noreste argentino presentará precipitaciones por debajo de los niveles normales. La región pampeana, el litoral y el NEA aparecen como las zonas con mayor probabilidad de atravesar un período con lluvias deficitarias durante esta segunda semana de marzo.
Este mismo patrón también se extendería a nivel regional. Uruguay y el sur de Brasil quedarían bajo la influencia del mismo sistema de alta presión, lo que favorecerá una anomalía negativa de precipitaciones en esos países durante el mismo período.
En la Patagonia, en cambio, el panorama será algo más equilibrado. El norte patagónico podría recibir lluvias superiores a lo normal, mientras que las provincias más australes, como Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, presentarían precipitaciones cercanas a los valores promedio para esta época del año.
Otro aspecto destacado del pronóstico para la segunda semana de marzo es el cambio en el comportamiento de las temperaturas. Luego de un verano caracterizado por episodios de calor intenso en amplias regiones del país, se prevé la aparición de anomalías negativas de temperatura en el centro y norte argentino.
Las temperaturas por debajo de los niveles medios abarcarían especialmente al NOA y al NEA, lo que implicará registros más moderados en comparación con los meses previos. En la región pampeana, en tanto, se esperan valores térmicos más cercanos a los promedios estacionales.
La Patagonia mostrará un comportamiento opuesto, con temperaturas levemente por encima de los niveles normales durante este período.
El cambio térmico resulta particularmente significativo en el norte argentino, donde las temperaturas extremadamente elevadas fueron una constante durante el verano. Si bien desde el punto de vista climático es esperable que hacia marzo comiencen a observarse transiciones hacia valores más moderados, el contraste respecto de las últimas semanas hace que este nuevo patrón resulte especialmente notorio.
Para el sector agropecuario, este escenario implica una pausa en las lluvias tras un período húmedo en varias regiones productivas, lo que podría facilitar algunas tareas de campo. Sin embargo, la desigual distribución de precipitaciones vuelve a poner en evidencia la fuerte variabilidad climática que caracteriza al país, un factor clave que el agro argentino sigue de cerca en cada campaña.

