El Niño en Argentina: el fenómeno climático se fortalece y anticipa un escenario histórico
La OMM advirtió que El Niño seguirá intensificándose en los próximos meses y podría alcanzar niveles sin precedentes. Qué impacto puede tener en Argentina y por qué preocupa a los especialistas.
El fenómeno climático de El Niño ya es considerado fuerte y, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), continuará intensificándose entre agosto y octubre de 2026, con un pico previsto para finales de año que podría convertirse en el más intenso desde que existen registros. La advertencia fue difundida este 6 de agosto por el organismo internacional y cobra especial relevancia para Argentina, donde las variaciones de este fenómeno suelen modificar el régimen de lluvias, las temperaturas y la producción agropecuaria. Los especialistas sostienen que las próximas semanas serán determinantes para anticipar los impactos y preparar medidas de adaptación.
Con base en la última actualización climática estacional de la OMM, la mayoría de los modelos internacionales coinciden en que El Niño alcanzará su máxima intensidad durante diciembre, con anomalías de temperatura en la superficie del océano Pacífico que podrían acercarse a +4 °C, un valor nunca observado en la era moderna. El meteorólogo Ben Noll destacó que la nueva proyección del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos (ECMWF) supera ampliamente los registros históricos y anticipó que este comportamiento tendrá repercusiones sobre los patrones climáticos globales durante finales de 2026 y buena parte de 2027, afectando lluvias, temperaturas extremas y circulación atmosférica.
Qué efectos podría tener El Niño sobre Argentina y el resto del mundo
El Niño constituye una de las fases del fenómeno ENSO (Oscilación del Sur de El Niño), un proceso natural que modifica la temperatura del océano Pacífico ecuatorial y altera la circulación atmosférica mundial. En Argentina, históricamente se lo asocia con mayores precipitaciones sobre el centro y el litoral, aunque sus efectos varían según la región y la intensidad del evento. En un contexto de calentamiento global y océanos con temperaturas récord, los científicos advierten que las consecuencias podrían ser más severas que en episodios anteriores, incrementando el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y fenómenos extremos.
La advertencia fue acompañada por un fuerte llamado de las Naciones Unidas. El secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró que "El Niño ya está aquí" y que el fenómeno actúa sobre un planeta que atraviesa olas de calor, incendios forestales y temperaturas marinas sin precedentes. En la misma línea, la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, remarcó que los pronósticos solo son útiles si permiten actuar con anticipación y sostuvo que las decisiones que adopten hoy los gobiernos y las comunidades serán determinantes para reducir los impactos futuros, especialmente en sectores sensibles como la agricultura, la gestión del agua y la infraestructura.
Los climatólogos también advirtieron que 2026 podría convertirse en el año más cálido registrado en el planeta. El investigador Zeke Hausfather estimó una probabilidad cercana al 32 % de que este año supere el récord de temperatura global de 2024, impulsado por la combinación entre un El Niño excepcionalmente intenso y el calentamiento provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero.
Para Argentina, este escenario representa un desafío estratégico, ya que la evolución del fenómeno condicionará el desarrollo de la campaña agrícola, la disponibilidad hídrica y la frecuencia de eventos meteorológicos extremos durante los próximos meses, por lo que el seguimiento permanente será clave para minimizar riesgos y aprovechar las oportunidades que pueda generar el nuevo patrón climático.

