Agosto arranca con tormentas, nevadas y alertas: cómo seguirá el tiempo en el país
Tras el fuerte temporal en el AMBA, un frente frío cambia el escenario climático con tormentas en el NEA y nevadas intensas en la cordillera.
Argentina inició agosto con un marcado cambio en las condiciones meteorológicas luego del intenso temporal que afectó al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) entre el 31 de julio y la madrugada del 1 de agosto. Este sábado, el avance de un frente frío desplazó las tormentas hacia el Litoral y el Noreste Argentino (NEA), mientras que la cordillera de Cuyo y amplios sectores de la Patagonia continúan bajo alertas por nevadas persistentes. El fenómeno es relevante porque impacta tanto en la circulación vial como en la actividad agropecuaria, la logística y la seguridad de miles de personas en distintas regiones del país.
El cierre de julio estuvo marcado por tormentas de intensidad severa que afectaron gran parte del centro-este argentino. En la Ciudad de Buenos Aires se registraron más de 100 milímetros de lluvia en apenas unas horas, superando el promedio habitual de precipitaciones para todo el mes. Además de la intensa actividad eléctrica, las fuertes ráfagas y la caída aislada de granizo, el fenómeno dejó un saldo preocupante en el sur de Santa Fe, donde se confirmó un tornado en Colonia Santa Irene, cerca de Bernardo de Yrigoyen, que provocó daños en viviendas rurales, un establecimiento tambero y dejó una mujer herida. El evento había sido anticipado por los organismos meteorológicos mediante una alerta naranja debido al elevado potencial de fenómenos severos.
Las tormentas se trasladan al NEA con nuevas alertas meteorológicas
Con el ingreso del aire frío desde el sur, la inestabilidad comenzó a desplazarse hacia el Litoral y el Noreste argentino, donde permanecen vigentes alertas amarillas y naranjas por tormentas fuertes durante este sábado. Los pronósticos indican que algunos sectores podrían registrar acumulados superiores a los 90 milímetros, acompañados por ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora, intensa actividad eléctrica y ocasional caída de granizo. Este cambio de circulación pone fin a varios días con temperaturas inusualmente elevadas para el invierno y marca el regreso de condiciones más frescas y secas en la región central del país.
Mientras el centro del país comienza a estabilizarse, la cordillera de Cuyo y gran parte de la Patagonia continúan atravesando un fuerte temporal de nieve. Un sistema de baja presión proveniente del océano Pacífico mantiene precipitaciones persistentes en las zonas de alta montaña de Mendoza, Neuquén y Río Negro, además de nevadas que también alcanzan sectores de Santa Cruz y el sur de Chubut. En Mendoza, las estimaciones indican que podría acumularse hasta un metro adicional de nieve, situación que mantiene cerrados varios pasos internacionales y complica la circulación por la presencia de viento blanco y acumulaciones que, en algunos sectores elevados, ya alcanzan entre tres y siete metros de espesor.
Para el centro del país, el panorama comienza a mejorar con el avance del frente frío. La provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tendrán un fin de semana mucho más estable, con disminución de la nubosidad, viento del sur y temperaturas más acordes al invierno. Para este sábado se espera una máxima cercana a 18 y 19 grados, mientras que el domingo la temperatura mínima descenderá hasta 9 o 10 grados, con una máxima que rondará los 15 grados. En contraste, las provincias cordilleranas continuarán bajo vigilancia meteorológica por nevadas, fuertes ráfagas y condiciones adversas que seguirán afectando la conectividad y las actividades productivas durante el primer fin de semana de agosto.

