La Niña: se afianza el cambio climático hacia un inicio de verano más seco y caluroso
La transición a diciembre confirma un giro hacia condiciones más típicas de La Niña: menos lluvias, más calor y un riesgo creciente de incendios en el sur del país.
Los principales modelos meteorológicos ya muestran señales claras: La Niña se fortalece y definirá la transición entre noviembre y diciembre. Según el meteorólogo Christian Garavaglia (Meteored), el país se encamina hacia semanas más estables, más cálidas y con lluvias deficitarias, un escenario que llega tras un 2025 marcado por contrastes extremos.
Mientras gran parte del territorio experimentó déficits de lluvia, especialmente el centro-noroeste patagónico, el Litoral, Santiago del Estero, Tucumán, Formosa y el norte de Misiones, la contracara estuvo en el centro-este del país, donde los excesos fueron excepcionales. La provincia de Buenos Aires acumuló más de 1.200 mm en lo que va del año, superando con holgura la media anual.
La situación es crítica en el centro-oeste bonaerense: 6 millones de hectáreas afectadas y 2 millones inundadas, con partidos como Bolívar, Pehuajó, Lincoln, Carlos Casares, Bragado y Rojas entre los más comprometidos.
Ahora, con el avance de La Niña, el patrón climático empieza a alinearse: lluvias por debajo de lo normal y temperaturas más altas en gran parte del país. Esto puede significar alivio parcial para las zonas anegadas, pero también mayor preocupación en Patagonia, donde ya se registran incendios y se anticipa un comienzo de temporada muy complejo.
El modelo ECMWF prevé para la última semana de noviembre un déficit marcado de precipitaciones en el centro y noreste, con algunos excesos regionales en el NOA, sobre todo en áreas cordilleranas. A esto se suma un fuerte incremento térmico en el sur del país, configurando un escenario de altas temperaturas, baja humedad y casi nulas precipitaciones, el combo ideal para la propagación de incendios.
Para la primera quincena de diciembre, las proyecciones profundizan la tendencia: calor por encima de lo normal en Patagonia, Cuyo, Córdoba y buena parte del centro y norte, junto con un déficit de lluvias aún más acentuado que se extenderá hacia Paraguay y el sur de Brasil. Será, en definitiva, un inicio de verano muy seco en gran parte de Sudamérica.
Todo indica que, con La Niña afianzándose durante el verano, Argentina afrontará semanas dominadas por la estabilidad atmosférica, la falta de lluvias y temperaturas elevadas, un combo que mantiene en alerta a productores, autoridades y comunidades de las regiones más vulnerables.

