Colombia quiere producir sus propios fertilizantes y reducir la dependencia externa
Casi el 90% del mercado depende de insumos importados. El Gobierno y Huila avanzan con una planta que busca bajar costos para los productores.
Colombia dio un primer paso para comenzar a producir fertilizantes a escala nacional y reducir una dependencia externa que abastece cerca del 90% de su mercado. El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y el Gobierno de Huila acordaron avanzar con el estudio de factibilidad de una planta destinada inicialmente a atender la demanda del departamento y posteriormente abastecer otras regiones agrícolas. La iniciativa cobra importancia para el campo porque busca disminuir la exposición a los precios internacionales de los insumos y, principalmente, reducir uno de los costos que condicionan la rentabilidad de los productores.
El proyecto fue anunciado por el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond Baquero, y el gobernador de Huila, Rodrigo Villalba. La propuesta todavía se encuentra en una etapa inicial y deberá superar el estudio de factibilidad antes de avanzar hacia su desarrollo industrial. La estrategia planteada por las autoridades apunta a reemplazar gradualmente una parte de los fertilizantes y materias primas que actualmente llegan del exterior por producción realizada dentro del país.
La magnitud de las importaciones ayuda a explicar el interés. Colombia pasó de comprar alrededor de 1,8 millones de toneladas de fertilizantes en años anteriores a superar los dos millones. En 2023 ingresaron 1.969.415 toneladas, cifra que aumentó a 2.041.825 toneladas en 2024. Durante 2025 las compras volvieron a crecer, esta vez cerca de 4,5%, hasta alcanzar 2.132.600 toneladas.
Una planta que podría abastecer varias regiones agrícolas
La iniciativa contempla la creación de una empresa de propiedad mixta. Además del Ministerio de Agricultura y el Gobierno de Huila, el esquema prevé la participación del Fondo de Capital de Riesgo de Finagro, la Federación Nacional de Cafeteros y representantes de productores vinculados con las cadenas de caña de azúcar y cacao. El objetivo es reunir participación pública y del sector productivo alrededor de la futura fabricación nacional de insumos.
En una primera etapa, la planta estaría diseñada para responder a la demanda de Huila. Sin embargo, el proyecto contempla extender posteriormente su cobertura hacia Valle del Cauca, Cauca, el Eje Cafetero y la Altillanura, regiones donde la agricultura demanda importantes volúmenes de fertilizantes. La posibilidad de producir más cerca de las zonas agrícolas también busca disminuir la vulnerabilidad frente a interrupciones de las cadenas internacionales de abastecimiento.
Dangond sostuvo que Colombia no puede continuar dependiendo exclusivamente de las importaciones y planteó que el país cuenta con productores, territorio y conocimiento para comenzar a fabricar parte de los insumos que requiere el agro. La meta expresada por el Gobierno es que producir alimentos resulte más barato y rentable, reduciendo la proporción del valor que actualmente queda en las cadenas internacionales de suministro.
La iniciativa aparece después de tres años consecutivos con elevados volúmenes de compras externas. El dato más significativo es que casi nueve de cada diez fertilizantes y materias primas utilizados por el mercado colombiano provienen del exterior, lo que deja los costos agrícolas expuestos a variaciones internacionales de precios, disponibilidad de producto, transporte y otros movimientos de la cadena global.
La urea muestra el tamaño de la dependencia colombiana
Entre los productos adquiridos en el exterior, la urea representó más del 30% de las importaciones colombianas durante 2025, con un volumen cercano a 650.000 toneladas. El sulfato de amonio sumó alrededor de 196.000 toneladas y, en conjunto, los fertilizantes nitrogenados concentraron aproximadamente 40% del mercado importador, según los datos incluidos en el informe.
El cloruro de potasio alcanzó unas 460.000 toneladas, equivalentes al 21,5% de las importaciones, mientras que DAP y MAP sumaron aproximadamente 274.000 toneladas, con una participación conjunta de 12,9%. También se registraron compras cercanas a 205.000 toneladas de NPK, 64.000 de kieserita y alrededor de 43.000 toneladas de amidas, además de otros productos utilizados por las distintas cadenas agrícolas.
Casi el 90% del mercado colombiano de fertilizantes depende de productos y materias primas importadas, mientras la urea concentra más del 30% de las compras externas.
La concentración de la oferta externa también muestra el peso que tiene el comercio internacional dentro del abastecimiento colombiano. De acuerdo con los datos citados en el material, un grupo reducido de grandes importadores concentra una parte sustancial de las operaciones. Más allá de la estructura comercial, el desafío planteado por el Gobierno es modificar gradualmente el origen de los insumos, incorporando capacidad industrial colombiana sin perder de vista la escala de la demanda existente.
El proyecto de Huila todavía debe demostrar su viabilidad técnica y económica, por lo que no existe aún una producción nacional adicional asegurada ni una fecha informada para la entrada en funcionamiento de la planta. Pero el volumen de más de 2,13 millones de toneladas importadas durante 2025 muestra el mercado que Colombia busca comenzar a abastecer internamente. Si la iniciativa supera las próximas etapas, el país podría avanzar hacia una producción local de fertilizantes destinada a reducir costos y disminuir la exposición de sus agricultores a los movimientos del mercado internacional.

