Ganadería

El Niño arrasa con el ganado en Colombia: las pérdidas ya suman $47.000 millones

Casi 10.000 bovinos murieron, más de 333.000 debieron ser desplazados y 2,2 millones de hectáreas resultaron afectadas por el evento climático.

Matías Cosenza
Periodista especializado en ganadería, avicultura y sanidad animal. Cubre mercados y tecnología aplicada a la producción pecuaria, con foco en la competitividad del sector agropecuario en América Latina.

El fenómeno de El Niño ya provocó pérdidas preliminares por $47.000 millones en la ganadería de Colombia entre el 1 de junio y el 1 de agosto de 2026, según el balance de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). El relevamiento contabiliza 9.865 bovinos muertos, 333.228 animales desplazados y 2.198.617 hectáreas afectadas, cifras que llevaron al gremio a pedir al Gobierno nacional un plan de emergencia para garantizar agua, alimento, transporte y financiamiento en las regiones más castigadas.

El pedido fue dirigido al ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, mediante una carta firmada por el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, y avalada por su Junta Directiva. La preocupación del sector no se limita a las pérdidas registradas hasta ahora: el fenómeno climático continúa activo y existe subregistro entre pequeños productores, por lo que el balance definitivo podría superar los números relevados durante los primeros dos meses.

La estimación económica muestra el peso de la mortandad animal sobre las cuentas del sector. De los $47.000 millones calculados como pérdidas totales, $27.000 millones corresponden a bovinos muertos, mientras otros $11.000 millones se atribuyen a la producción que dejó de obtenerse durante el período, principalmente carne, leche y derivados. Los $9.000 millones restantes corresponden a otros conceptos y al diferencial de pérdidas consolidadas.

El Caribe concentra el golpe más fuerte sobre los rodeos

La emergencia presenta marcadas diferencias regionales. Cesar, La Guajira, Sucre, Atlántico y Magdalena concentran 8.508 animales muertos, 127.648 desplazados y 975.844 hectáreas afectadas, convirtiendo al Caribe en el principal foco de preocupación. Cesar registra la mayor mortalidad, con 2.376 cabezas, seguido por La Guajira con 2.206, Sucre con 1.638 y Magdalena con 1.359 bovinos muertos.

Mover el ganado se convirtió en una de las respuestas frente al deterioro de las condiciones productivas. Los 333.228 bovinos desplazados reflejan la necesidad de buscar zonas con mayor disponibilidad de agua y alimento, mientras la afectación de casi 2,2 millones de hectáreas reduce la capacidad de los establecimientos para sostener los animales. La menor disponibilidad de forraje también repercute sobre la producción de leche y carne, ampliando el costo económico más allá de la mortandad registrada.

Fedegán propuso reactivar temporalmente una red de bodegas ganaderas para distribuir suplementos y forrajes a precios de contingencia, coordinada con organismos públicos, entidades productivas y la agroindustria. También solicitó cofinanciar el transporte de alimentos e insumos hacia las zonas rurales más afectadas, con prioridad para el Caribe, Tolima, Huila y los Santanderes, donde las distancias y los costos logísticos pueden dificultar todavía más el abastecimiento de los establecimientos.

Agua, forraje y crédito: el plan para evitar nuevas pérdidas

Entre las medidas inmediatas, el gremio plantea agilizar líneas de financiamiento para infraestructura hídrica, incluyendo pozos, reservorios, sistemas de riego y paneles solares, mediante tasas preferenciales y mecanismos especiales de crédito. También pidió reforzar la prevención de incendios forestales en Tolima, donde cerca de 21.000 hectáreas fueron afectadas durante 2026, mediante más bomberos rurales, utilización de drones y mayores restricciones a las quemas durante la temporada seca.

La propuesta de mediano plazo apunta a modificar la forma en que el sector se prepara para los eventos extremos. Fedegán plantea impulsar una producción extraordinaria de forrajes en campos que dispongan de riego para generar reservas antes de las sequías, además de coordinar acciones preventivas sobre manejo del agua, disponibilidad de sombra, carga animal, suplementación y traslado oportuno de bovinos cuando las condiciones productivas comiencen a deteriorarse.

El gremio propone además crear un programa nacional de reservas estratégicas de alimento bovino, con inventarios rotativos y mecanismos de activación vinculados a las alertas climáticas. Los antecedentes explican la preocupación: entre 2010 y 2026, nueve episodios de El Niño, La Niña y otros eventos climáticos provocaron 472.032 bovinos muertos y más de 7,5 millones desplazados en Colombia. La Niña 2010-2011 conserva el registro de mayor mortalidad, con 160.965 animales, un antecedente que el sector utiliza para reclamar mecanismos permanentes de prevención antes de que las emergencias alcancen nuevamente esa magnitud.

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