Los biopesticidas aceleran su expansión y podrían mover más de US$ 36.000 millones en una década
La demanda de alimentos con menos residuos y las restricciones a los plaguicidas químicos impulsan un mercado que crece a doble dígito.
El mercado mundial de biopesticidas atraviesa una etapa de expansión que podría modificar la forma en que se protegen los cultivos durante la próxima década. Distintas consultoras internacionales proyectan que este segmento superará los US$ 36.000 millones hacia 2035, impulsado por el avance de la agricultura sostenible, las mayores restricciones sobre los plaguicidas sintéticos y la demanda de alimentos con menores niveles de residuos.
Las estimaciones varían según la metodología utilizada, pero coinciden en la tendencia. Un informe de SNS Insider calcula que el mercado pasará de US$ 10.090 millones en 2025 a US$ 37.900 millones en 2035, mientras que otra consultora proyecta un crecimiento desde US$ 8.970 millones hasta US$ 36.050 millones durante el mismo período. Ambas previsiones anticipan tasas de crecimiento anual superiores al 14%.
Detrás de esta evolución convergen cambios regulatorios, comerciales y productivos. Cada vez más mercados exigen alimentos obtenidos con sistemas de producción que reduzcan el uso de moléculas químicas, mientras los productores buscan herramientas que permitan mantener la eficacia del control de plagas y enfermedades frente al aumento de los casos de resistencia.
Los biopesticidas también encuentran espacio dentro de los programas de manejo integrado de plagas, donde complementan otras estrategias de control y permiten diversificar las herramientas disponibles para proteger los cultivos.
Los microorganismos lideran un mercado que amplía sus aplicaciones
Los productos formulados con bacterias, hongos, virus y otros microorganismos concentraron más del 65% del mercado mundial durante 2025, consolidándose como la categoría con mayor participación.
Buena parte de ese crecimiento se explica por el desarrollo de soluciones elaboradas con microorganismos ampliamente conocidos en la agricultura, utilizados para controlar insectos, enfermedades y otros organismos que afectan el rendimiento de los cultivos.
Los microorganismos concentran la mayor participación dentro del mercado mundial de biopesticidas gracias a su creciente adopción en distintos cultivos.
Los avances en procesos de fermentación y formulación también permitieron mejorar aspectos que históricamente limitaban el uso de estos productos, como la estabilidad durante el almacenamiento, la conservación y el desempeño bajo distintas condiciones de campo.
Junto con los biopesticidas microbianos también aumenta el interés por extractos botánicos, semioquímicos y otras sustancias de origen natural. Entre ellos sobresalen las feromonas utilizadas para monitorear poblaciones de insectos y apoyar estrategias de control más específicas.
Los bioinsecticidas continúan liderando el mercado gracias a su utilización tanto en agricultura convencional como orgánica. Sin embargo, las proyecciones indican que los biofungicidas registrarían el crecimiento más acelerado durante los próximos años debido a la necesidad de contar con nuevas herramientas para controlar enfermedades que afectan especialmente a cultivos de alto valor.
Frutas y hortalizas concentran actualmente la mayor utilización de estas tecnologías, impulsadas por las exigencias de los mercados de exportación respecto a los residuos de plaguicidas. No obstante, el mayor potencial de expansión aparece en cereales y granos, donde incluso una incorporación parcial de soluciones biológicas representa millones de hectáreas adicionales.
La expansión dependerá tanto de la tecnología como del acompañamiento al productor
Aunque las perspectivas comerciales son favorables, la industria todavía enfrenta desafíos importantes antes de alcanzar el crecimiento proyectado.
Uno de ellos es la estabilidad de las formulaciones. A diferencia de muchos plaguicidas convencionales, algunos biopesticidas presentan mayor sensibilidad frente a la temperatura, la humedad, la radiación solar y las condiciones de almacenamiento, factores que pueden afectar su eficacia si no se mantiene adecuadamente la cadena de distribución.
La logística también adquiere un papel relevante. Llevar estos productos hasta regiones alejadas requiere formulaciones capaces de conservar su viabilidad durante el transporte y el almacenamiento sin perder efectividad antes de llegar al campo.
Otro aspecto determinante será la capacitación de los productores y asesores técnicos. Los biopesticidas no siempre responden a la misma lógica de aplicación que un producto químico tradicional. Su desempeño depende del momento de aplicación, las condiciones ambientales, el nivel de presión de la plaga y la forma en que se integran dentro de un programa de manejo.
Por ese motivo, el crecimiento del mercado no dependerá únicamente de la aparición de nuevos productos. También será necesario fortalecer la investigación aplicada, los ensayos locales y la asistencia técnica para adaptar estas herramientas a las condiciones productivas de cada región.
Mientras Norteamérica continúa liderando el mercado y Asia-Pacífico registra el crecimiento más acelerado, América Latina aparece como una de las regiones con mayor potencial de expansión, impulsada por su importancia como exportadora de alimentos y por la creciente demanda de sistemas productivos compatibles con las nuevas exigencias de los mercados internacionales.
Si esas tendencias se consolidan, los biopesticidas dejarán de ocupar un segmento específico dentro de la protección vegetal para convertirse en uno de los pilares del manejo sanitario de los cultivos durante la próxima década.

