Guanacos fuera de control: Santa Cruz enfrenta un avance que golpea a la ganadería
Un estudio confirmó que la población de guanacos se duplicó en una década. El crecimiento amenaza la producción ovina y acelera el debate por un manejo sustentable.
Un estudio confirmó que la población se duplicó en diez años y redefine el desafío productivo en la Patagonia
Santa Cruz confirmó que la población de guanacos alcanzó cerca de dos millones de ejemplares, el doble que hace una década, según un estudio presentado durante la Exposición Rural de Palermo 2026 por el Consejo Agrario Provincial (CAP), WCS Argentina e investigadores del CONICET. El relevamiento, realizado durante 2023, advierte que el crecimiento sostenido de esta especie nativa ya impacta sobre la producción ovina al intensificar la competencia por pasturas y agua, un recurso escaso en una de las regiones más áridas del planeta. El informe adquiere relevancia porque aporta evidencia científica para definir futuras políticas de manejo y conservación.
La investigación estimó una población cercana a los dos millones de guanacos durante la estación fría y alrededor de 1,8 millones en la estación cálida, sobre un área de más de 200.000 kilómetros cuadrados, equivalente al 82% del territorio provincial. Los especialistas remarcaron que las estimaciones presentan márgenes de incertidumbre acordes con estándares internacionales y que, al compararlas con un estudio metodológicamente similar realizado en 2013, se confirma una tendencia de crecimiento cercana al 10% anual. En apenas diez años, la población pasó de aproximadamente un millón de animales a una cifra récord que profundiza la preocupación del sector agropecuario.
El incremento poblacional del guanaco viene siendo motivo de reclamos por parte de los productores patagónicos desde hace varios años. A fines de 2024, las federaciones rurales de Chubut, Santa Cruz, Río Negro, Neuquén y Tierra del Fuego solicitaron medidas concretas para avanzar hacia un manejo sustentable que permita equilibrar la conservación de la especie con la actividad ganadera. El principal conflicto radica en que guanacos y ovinos compiten por las mismas pasturas naturales y por las fuentes de agua, generando pérdidas productivas en establecimientos donde la disponibilidad de recursos ya es limitada por la aridez del ambiente.
Los investigadores destacaron además que la distribución de los guanacos no es uniforme, sino que presenta fuertes diferencias entre regiones de Santa Cruz. Esa heterogeneidad obliga a diseñar estrategias específicas para cada paisaje y evita aplicar soluciones generales a toda la provincia. El estudio también elaboró, por primera vez, mapas estacionales de densidad con una resolución de cuatro kilómetros cuadrados, una herramienta que permitirá orientar futuras decisiones de manejo con mayor precisión y conocer en qué zonas la abundancia alcanza los niveles más elevados.
Desde WCS Argentina y el Consejo Agrario Provincial coincidieron en que la conservación del guanaco y la sustentabilidad de la ganadería no deben plantearse como objetivos incompatibles. Entre las acciones ya implementadas aparecen la instalación de protectores en aguadas para reducir la competencia por el recurso hídrico y distintos trabajos técnicos destinados a minimizar los conflictos entre la fauna silvestre y los sistemas productivos. El estudio utilizó Modelos de Superficie de Densidad (MSD), una metodología reconocida internacionalmente para el monitoreo de poblaciones silvestres que mejora la precisión respecto de relevamientos anteriores.
Mapa de la variación espacial en la abundancia del guanaco. Izquierda: estación fría. Derecha: estación cálida.
El director de Conservación Terrestre de WCS Argentina, Andrés Novaro, destacó que disponer de información científica actualizada representa un paso clave para diseñar políticas públicas basadas en evidencia. En la misma línea, el presidente del Consejo Agrario Provincial, Hugo Garay, sostuvo que los nuevos datos permitirán fortalecer el Plan de Manejo y Aprovechamiento Sustentable, con el objetivo de proteger los pastizales nativos, reducir impactos ambientales y, al mismo tiempo, sostener la producción ganadera, una actividad estratégica para la economía de Santa Cruz y de gran parte de la Patagonia.
La actualización del censo marca un punto de inflexión para el debate sobre el manejo del guanaco. Con una población que no deja de crecer y una producción ovina que enfrenta mayores dificultades para mantener su competitividad, el desafío será encontrar un equilibrio entre la conservación de una especie emblemática y la viabilidad económica de una actividad que genera empleo, arraigo y desarrollo en el sur argentino.

