Producción porcina: Argentina logra su mayor rentabilidad en diez años
Tras un 2024 marcado por números rojos, el sector porcino vive en 2025 un repunte histórico. Márgenes récord, costos en baja y precios que acompañan colocan a la actividad en un podio inesperado. Pero el futuro dependerá de la volatilidad de los granos y la capacidad de sostener la eficiencia productiva.
El sector porcino argentino arrancó 2025 con un cambio de rumbo contundente. Luego de un 2024 con pérdidas y márgenes en negativo, los criadores hoy celebran un nivel de rentabilidad que no se veía en la última década. Según un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea, las granjas de eficiencia media pasaron de perder -$11 por kilo producido en 2024 a ganar en promedio $367 por kilo en los primeros siete meses de este año.
En dólares constantes, la mejora ubica los márgenes como los segundos más altos de la década, apenas detrás de 2017.
El motor del repunte estuvo en un doble efecto:
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Ingresos que subieron 5% en términos reales.
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Costos que cayeron casi un 15%.
El precio del capón ayudó, aunque todavía se mantiene un 7% por debajo del promedio 2016-2023. En julio de 2025, el capón tipificado se pagó $1.848 por kilo vivo (USD 1,46/kg).
El verdadero alivio vino por el lado de los granos. Soja y maíz, que representan cerca del 60% de los costos de alimentación, se abarataron de forma notable. Una granja promedio gastó $1.667 por kilo producido, 10% menos que el promedio histórico.
La diferencia entre granjas de alta y baja eficiencia marca el pulso de la rentabilidad:
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Alta eficiencia: $537/kg de margen (36% de rentabilidad).
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Media eficiencia: $367/kg (22%).
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Baja eficiencia: $77/kg (4%).
La localización geográfica también incide: lejos de los puertos, los costos de alimentación son más bajos. Una granja a 450 km de Rosario logró $367/kg, mientras que en zonas cercanas al puerto apenas alcanzó $286/kg.
El estudio advierte que una variación del 10% en los precios de los granos puede mover los márgenes más de 48%, lo que deja en claro la vulnerabilidad del sector frente a la volatilidad internacional.
En síntesis, la producción porcina argentina transita en 2025 un punto de inflexión histórico. Con granos más baratos, precios firmes y mejoras de eficiencia, las granjas disfrutan de una rentabilidad inédita en diez años. El desafío será sostener esta competitividad en un escenario global incierto y altamente dependiente de los insumos.

