Sanidad animal: SENASA actualiza el sistema de acreditaciones
La nueva resolución moderniza registros, digitaliza trámites y refuerza el rol de veterinarios y técnicos en los programas sanitarios oficiales.
En línea con la necesidad de fortalecer la sanidad animal y sostener la competitividad del país en los mercados internacionales, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualizó el sistema de acreditaciones para veterinarios, técnicos, inspectores sanitarios, vacunadores y otros actores privados que participan de los programas sanitarios oficiales.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución 43/2026, publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina, y reemplaza los esquemas de acreditación vigentes hasta ahora. El objetivo central es optimizar la gestión, mejorar la trazabilidad de los actores sanitarios y reforzar la vigilancia epidemiológica en todo el territorio nacional.
Uno de los cambios clave es la digitalización integral de los trámites, con el uso obligatorio de las herramientas informáticas de los Sistemas Integrados de Gestión (SIG) del organismo. A partir de ahora, todas las actividades realizadas por personal acreditado deberán gestionarse a través de estos sistemas, buscando mayor transparencia y estandarización técnica.
La normativa también define con mayor precisión los roles, funciones y responsabilidades de los actores privados, además de establecer requisitos claros de inscripción, capacitación y re-acreditación. En este punto, el SENASA apunta a homogeneizar criterios técnicos y elevar el estándar sanitario, un aspecto clave para el comercio de carnes, genética y otros productos de origen animal.
Las capacitaciones se gestionarán a través del sitio web de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y se dictarán bajo modalidad virtual a distancia, mediante el Aula Virtual del SENASA, o mixta, con instancias presenciales según el programa. Una vez aprobados los cursos, las acreditaciones se otorgarán de manera automática en el Sistema Único de Registros (SUR).
Otro punto relevante para los profesionales es la vigencia de las acreditaciones, que será de cuatro años. Al acercarse el vencimiento, deberán renovarse mediante el proceso de re-acreditación correspondiente. De no realizarse este trámite, la acreditación se dará de baja automáticamente, una señal clara del énfasis puesto en la actualización permanente.
Desde la mirada del sector productivo, esta actualización apunta a ordenar el entramado sanitario, mejorar la autogestión de los privados y garantizar estándares acordes a las exigencias internacionales. En un contexto donde la sanidad es un pasaporte comercial, contar con reglas claras, sistemas ágiles y profesionales debidamente acreditados es una condición indispensable para sostener y ampliar mercados.

