Vacunos: en Cañuelas pagaron $5.700 por novillitos y crece la brecha
La demanda volvió a premiar la hacienda liviana y bien terminada. Selectividad y valores firmes en el cierre semanal del MAG.
En el cierre semanal del Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas, este viernes 27 de febrero de 2026, se pagó hasta $5700 por kilo por novillitos, con un ingreso de 6891 animales y una marcada selectividad de la demanda, un dato clave para productores e industria porque consolida la brecha entre categorías livianas y pesadas en un contexto de costos en alza y márgenes ajustados.
La operatoria semanal concluyó con 203 camiones y un acumulado de 21.860 cabezas comercializadas, ratificando un volumen sostenido en la principal plaza concentradora del país.
El Índice General se ubicó en $3802,45, mientras que el Índice Novillo quedó en $4497,16 por kilo. El valor sugerido para arrendamientos resultó de $4556,32. En la rueda se registró un precio promedio general de $3817,1 y un máximo corriente de $5700, con la firmeza concentrada claramente en las categorías livianas.
Los novillitos volvieron a posicionarse como la categoría más demandada. Con 1089 cabezas, marcaron un promedio de $5001,95 y tocaron el máximo de $5700, reflejando el interés sostenido de la industria por hacienda liviana y bien terminada.
En vaquillonas, con 1532 animales comercializados, el promedio fue de $4959,35, también con un techo de $5700. La mayoría de las operaciones se concentró entre $5100 y $5500, confirmando una plaza selectiva pero firme para los lotes destacados.
La foto es clara: el mercado sigue premiando calidad y terminación, en un escenario donde la eficiencia productiva y la alimentación estratégica vuelven a ser determinantes.
Novillos: el peso castiga los valores
En la categoría novillos, los precios variaron según el kilaje:
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431 a 460 kilos: promedio de $4742,49 y máximo de $5100.
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461 a 490 kilos: promedio de $4539 y tope de $5000.
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491 a 520 kilos: promedio de $4386,59 y máximos de $5000.
La tendencia muestra una brecha creciente entre livianos y pesados, con una demanda que prioriza animales listos para consumo inmediato, en detrimento de los más pesados.
Para el productor, el mensaje es contundente: el mercado está dispuesto a pagar, pero exige precisión en la terminación y tiempos de salida.
Las vacas, que representaron el mayor porcentaje de la jornada con un 38% de participación (2430 cabezas), registraron un promedio de $2721,35 y un máximo de $4600 para lotes puntuales. La mayor parte de las operaciones se concentró entre $2200 y $3200, mostrando un mercado sostenido, aunque lejos de la firmeza de los livianos.
En toros, con 209 animales, el promedio fue de $2825,76 y el máximo alcanzó $3500, manteniendo estabilidad.
La categoría MEJ promedió $4107,36, con un techo de $5300 y fuerte dispersión según calidad.
En un contexto donde el negocio ganadero enfrenta presión por costos, incertidumbre macroeconómica y discusión sobre retenciones y competitividad exportadora, la plaza de Cañuelas vuelve a enviar una señal clara: la calidad paga.
Para los productores, la ecuación se redefine entre eficiencia productiva, manejo del peso de faena y estrategia comercial. Para la industria, la necesidad de abastecer el consumo interno sin resignar exportaciones sigue marcando el pulso.
La semana cerró con valores firmes en categorías livianas y un mercado que, más que nunca, discrimina. En el tablero actual, la diferencia está en los kilos... y en cómo se producen.

