Vacunos: la escasez de hacienda disparó los precios en Cañuelas
La falta de hacienda por las lluvias generó una fuerte pulseada entre frigoríficos y abastecedores. Los precios subieron con fuerza y el mercado mostró señales de firmeza.
El Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas inició este martes 9 de junio con una noticia que impacta de lleno en toda la cadena ganadera: la escasez de hacienda provocada por las lluvias impulsó una fuerte suba de precios en prácticamente todas las categorías comercializadas. Con un ingreso de 3.863 animales transportados en 111 camiones, frigoríficos y operadores del abasto salieron a competir por una oferta limitada, generando mejoras significativas en los valores de referencia.
La situación importa porque Cañuelas es el principal mercado concentrador de hacienda de la Argentina y suele marcar tendencias para productores, consignatarios, frigoríficos e inversores del sector. Cuando los precios reaccionan en este escenario, el impacto suele trasladarse al resto de la cadena de comercialización.
La primera rueda de la semana dejó números contundentes. El Índice General del MAG avanzó un 6,91%, pasando de $ 3.511 a $ 3.754 por kilo, mientras que el Índice Novillo subió hasta los $ 4.252 por kilo, consolidando un escenario de firmeza para la ganadería.
Las intensas lluvias registradas en distintas regiones productivas complicaron el movimiento de hacienda hacia los centros de comercialización. Como consecuencia, ingresaron menos animales de los previstos y los compradores debieron convalidar precios más altos para garantizar abastecimiento.
La combinación de baja oferta y demanda sostenida volvió a demostrar una regla histórica del negocio ganadero: cuando falta hacienda, los valores reaccionan rápidamente.
A diferencia de otras jornadas de firmeza, en esta oportunidad varios operadores señalaron que muchos lotes no presentaban la calidad habitual. Sin embargo, la necesidad de compra predominó por encima de las exigencias comerciales.
El detalle de la operatoria mostró la venta de 535 novillos, 975 novillitos, 818 vaquillonas, 1.251 vacas, 163 conservas y 111 toros, reflejando una oferta diversa pero insuficiente para cubrir plenamente las necesidades del mercado.
Uno de los datos más llamativos de la jornada estuvo en las categorías livianas, donde se registraron los máximos precios de la rueda.
En novillitos se pagaron hasta $ 5.480 por kilo para animales de 312 kilos, mientras que varios lotes se negociaron entre $ 5.100 y $ 5.200 por kilo, valores que evidencian la fuerte competencia entre compradores.
Las vaquillonas también mostraron una tendencia alcista destacada. Los mejores lotes alcanzaron $ 5.500 por kilo, mientras que otros conjuntos de calidad se ubicaron entre $ 5.000 y $ 5.300 por kilo.
Estos registros confirman que la demanda sigue priorizando categorías livianas, especialmente aquellas destinadas al consumo interno, donde la reposición continúa siendo un factor clave.
En el segmento de los novillos, categoría estratégica para la exportación y para los negocios vinculados al mercado de carne vacuna, los mejores valores llegaron a $ 4.770 por kilo para ejemplares de 439 kilos.
También se registraron operaciones destacadas de $ 4.670 por kilo con 502 kilos y de $ 4.620 por kilo con animales de 480 kilos, cifras que muestran la solidez del mercado incluso en categorías más pesadas.
Por su parte, las mejores vacas alcanzaron valores de hasta $ 4.320 por kilo, ratificando el interés de la industria por asegurarse materia prima en un contexto de oferta restringida.
La gran incógnita ahora pasa por la evolución de la oferta. Si las condiciones climáticas continúan dificultando el traslado de animales hacia los mercados concentradores, los operadores consideran que los precios podrían sostenerse en niveles elevados.
Además, el sector sigue atento a variables como el consumo interno, la demanda exportadora, los costos de producción y la evolución de los mercados internacionales de carne.
Para los productores, este escenario representa una mejora en las perspectivas de rentabilidad, aunque todavía persisten desafíos vinculados al costo de los insumos, la financiación y la incertidumbre climática.
La jornada dejó una señal clara para el campo argentino: la menor oferta de hacienda volvió a convertirse en el principal motor del mercado y empujó una recuperación de precios que podría extenderse durante las próximas semanas.

