Maquinaria

Vassalli cambia de manos: el plan para saldar deudas y volver a fabricar cosechadoras

Vassalli inicia una nueva etapa con cambio de control. La prioridad será entregar máquinas pendientes, reorganizar la fábrica y recuperar la confianza.

Rodrigo Castañeda
Periodista especializado en agroindustria y mercados. Cubre comercio, políticas públicas y tendencias del sector agropecuario, con enfoque técnico y sostenible.

La histórica fabricante de cosechadoras Vassalli Fabril está a un paso de concretar su cambio de control y abrir una nueva etapa en su historia. La operación, que podría oficializarse durante la primera quincena de agosto, contempla el ingreso de nuevos accionistas que asumirán las deudas de la empresa y pondrán en marcha un plan de reorganización industrial. La prioridad será cumplir con los clientes que compraron cosechadoras y aún no las recibieron, una decisión clave para recuperar la confianza del mercado y evitar nuevos conflictos judiciales.

El traspaso de Vassalli no se realizará mediante una compra tradicional de acciones. El acuerdo se basa en la transferencia del paquete accionario por un valor simbólico, mientras que los nuevos propietarios asumirán el importante pasivo acumulado por la firma y negociarán con acreedores comerciales, financieros y operativos. El objetivo es impedir que la empresa vuelva a atravesar un proceso de quiebra que podría mantener la planta paralizada durante años y afectar definitivamente el valor de una de las marcas más emblemáticas de la maquinaria agrícola argentina.

Vassalli cambia de manos: el plan para saldar deudas y volver a fabricar cosechadoras

La empresa continuará operando bajo la razón social Vassalli Fabril SA, aunque cambiarán sus accionistas y la conducción, hasta ahora encabezada por la familia Marsó, que había tomado el control durante 2024. En esta transición, Roberto Chinelli seguirá desempeñando un papel central. El ejecutivo, que encabezó las negociaciones entre propietarios, acreedores y futuros controlantes, permanecerá al frente de la administración y liderará el proceso de reorganización productiva una vez concretada la transferencia societaria.

Uno de los primeros desafíos de la nueva gestión será cumplir con los compromisos asumidos con clientes que esperan sus cosechadoras desde hace más de un año. En la planta permanecen al menos tres unidades comprometidas durante 2024 y 2025. Entre ellas se encuentra una Vassalli 770, cuya entrega estaba prevista para noviembre de 2024 y que todavía no fue finalizada. Regularizar estas operaciones será determinante para evitar litigios y comenzar a reconstruir la credibilidad comercial de la compañía.

Vassalli cambia de manos: el plan para saldar deudas y volver a fabricar cosechadoras

Además, la empresa deberá resolver otros problemas que afectan la producción. Entre ellos aparece la recuperación de componentes importados, como transmisiones alemanas que fueron abonadas pero permanecen retenidas desde principios de 2025 en un depósito fiscal de Ezeiza, acumulando elevados costos de almacenamiento. La disponibilidad de estos insumos será determinante para acelerar la fabricación de las máquinas pendientes y retomar el ritmo industrial.

Superada la etapa de saneamiento, Vassalli buscará desarrollar una nueva familia de cosechadoras para el segmento medio del mercado, identificada internamente como Línea 80. El proyecto contempla incorporar tecnología y componentes de proveedores europeos como Claas, Bosch y Scania, con el objetivo de ofrecer equipos de menor costo que las cosechadoras de alta gama, cuyos valores en algunos casos superan el millón de dólares.

La estrategia apunta a captar productores y contratistas que necesitan renovar su maquinaria, pero hoy no pueden acceder a los equipos de mayor potencia. Paralelamente, la futura conducción impulsará planes de canje de cosechadoras usadas, incluyendo unidades Vassalli, Don Roque e incluso otras marcas, para facilitar la incorporación de maquinaria nueva. También buscará reconstruir la red de concesionarios, fortaleciendo nuevamente la comercialización territorial y recuperando un esquema tradicional de distribución.

Vassalli cambia de manos: el plan para saldar deudas y volver a fabricar cosechadoras

Actualmente Vassalli emplea a cerca de 238 trabajadores, aunque la actividad disponible solo permite sostener tareas de manera plena para alrededor de 80 personas. La nueva conducción descarta, por ahora, un ajuste masivo de personal y apuesta por un proceso gradual de recuperación, incrementando las horas de trabajo a medida que se normalice el abastecimiento de insumos y aumente el volumen de producción.

La recuperación, sin embargo, no dependerá únicamente del ordenamiento interno. Toda la cadena de proveedores de maquinaria agrícola atraviesa un contexto complejo, lo que obliga a reconstruir paulatinamente el flujo de piezas y componentes indispensables para volver a fabricar en niveles competitivos. Para Vassalli, la nueva etapa representa una oportunidad para recuperar protagonismo dentro de la industria nacional y demostrar que una de las marcas más tradicionales del sector todavía tiene espacio para volver a crecer.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: