Ganadería

El invierno golpea a la ganadería y Arequipa distribuye forraje de emergencia

La entrega de heno de avena en el distrito de Achoma busca garantizar la alimentación del ganado frente a las heladas y reducir el impacto de las bajas temperaturas sobre los pequeños productores.

Matías Cosenza
Periodista especializado en ganadería, avicultura y sanidad animal. Cubre mercados y tecnología aplicada a la producción pecuaria, con foco en la competitividad del sector agropecuario en América Latina.

Las bajas temperaturas continúan poniendo bajo presión a la ganadería de la región Arequipa y las autoridades intensifican las medidas para evitar pérdidas en los rodeos. Como parte de esa estrategia, la Gerencia Regional de Agricultura entregó 200 pacas de heno de avena destinadas a productores del distrito de Achoma, en la provincia de Caylloma, con el objetivo de asegurar la alimentación del ganado durante la temporada más crítica del invierno andino.

El alimento suplementario fue entregado al alcalde distrital, Renzo Julio Paco Osca, quien coordinará la distribución entre los productores de los distintos anexos y comunidades rurales de la zona. Cada paca pesa 20 kilogramos, un recurso que permitirá reforzar la disponibilidad de forraje en un período en el que las condiciones climáticas limitan el crecimiento natural de los pastizales.

La iniciativa forma parte del Programa Presupuestal 0068: Reducción de la Vulnerabilidad y Atención de Emergencias por Desastres, una herramienta con la que el gobierno regional busca proteger los medios de vida de pequeños agricultores y ganaderos frente a eventos climáticos extremos.

Las reservas de forraje son claves para reducir las pérdidas en el invierno andino

Las heladas representan uno de los principales desafíos para la ganadería altoandina. Además de afectar la disponibilidad de pasturas, las bajas temperaturas reducen la condición corporal de los animales, disminuyen la producción de leche y elevan el riesgo de enfermedades y mortalidad, especialmente en crías y ejemplares de mayor edad.

Frente a este escenario, la provisión de alimento suplementario se convierte en una herramienta fundamental para sostener la productividad y evitar pérdidas económicas en las explotaciones familiares, que dependen de la actividad pecuaria como una de sus principales fuentes de ingresos.

Las autoridades regionales señalaron que continuarán coordinando acciones con los gobiernos locales para responder a las necesidades del sector agropecuario en las zonas más expuestas a las condiciones climáticas adversas.

La prevención gana espacio frente a los eventos climáticos extremos

El incremento de episodios de frío intenso en las zonas altoandinas ha llevado a fortalecer las estrategias preventivas orientadas a proteger la producción pecuaria. En ese contexto, la conformación de reservas de forraje y la asistencia temprana a los productores aparecen como medidas cada vez más importantes para mejorar la resiliencia del sector.

La intervención en Achoma forma parte de ese enfoque, que busca reducir el impacto de las emergencias climáticas antes de que se traduzcan en pérdidas productivas. Para los pequeños ganaderos de Caylloma, disponer de alimento suficiente durante los meses más fríos puede marcar la diferencia entre mantener la producción o enfrentar una reducción significativa del rodeo y de sus ingresos.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: