Sanidad avícola

Perú activa una emergencia sanitaria por influenza aviar y refuerza la protección del sector

El SENASA confirmó focos aislados en Lima y activó un plan nacional de vigilancia para contener el virus, proteger la producción avícola y mantener abiertas las exportaciones.

Matías Cosenza
Periodista especializado en ganadería, avicultura y sanidad animal. Cubre mercados y tecnología aplicada a la producción pecuaria, con foco en la competitividad del sector agropecuario en América Latina.

Perú reforzó sus medidas de bioseguridad tras declarar la emergencia sanitaria preventiva por influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP), luego de detectar focos aislados en aves de corral de los distritos de Carabayllo y Cañete, en el departamento de Lima. La decisión busca contener rápidamente la enfermedad, proteger a la industria avícola y garantizar la continuidad del abastecimiento interno y de las exportaciones avícolas.

La medida fue oficializada por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) mediante una resolución publicada en el diario oficial El Peruano, que habilita a la autoridad sanitaria a movilizar recursos con mayor rapidez y reforzar las acciones de vigilancia, control epidemiológico y respuesta frente a posibles nuevos focos.

Según informó el organismo, los casos detectados permanecen localizados y bajo control, gracias al sistema permanente de monitoreo sanitario que permitió identificar el virus de manera temprana y aplicar de inmediato los protocolos establecidos para este tipo de enfermedades.

Desde el inicio de la emergencia, brigadas técnicas trabajan en los establecimientos afectados realizando investigaciones epidemiológicas para determinar el origen de la infección, rastrear posibles contactos y evaluar el riesgo de propagación hacia otras explotaciones avícolas.

Al mismo tiempo, se ejecutan tareas de limpieza, desinfección, cuarentena y sacrificio sanitario de las aves afectadas, medidas consideradas fundamentales para cortar la circulación del virus y evitar nuevos brotes.

La vigilancia sanitaria busca proteger la producción y las exportaciones

Además de intervenir en los establecimientos donde se detectó la enfermedad, el SENASA intensificó la vigilancia epidemiológica en las zonas circundantes mediante inspecciones, toma de muestras y controles sanitarios en explotaciones comerciales y de traspatio.

El organismo también notificó oficialmente la detección a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), cumpliendo con los protocolos internacionales de transparencia sanitaria que permiten mantener informados a los socios comerciales y preservar la confianza en el sistema de control peruano.

Uno de los principales objetivos de la emergencia es evitar que los casos aislados afecten el comercio internacional de productos avícolas. En ese sentido, las autoridades remarcaron que el abastecimiento de carne de pollo y huevos para el mercado interno se encuentra garantizado y que las exportaciones continúan desarrollándose con normalidad.

Esto es posible gracias a los mecanismos de zonificación y compartimentación sanitaria, herramientas reconocidas internacionalmente que permiten restringir las medidas de control únicamente a las áreas afectadas, evitando paralizar toda la actividad productiva del país.

La avicultura representa uno de los sectores más dinámicos del agro peruano y constituye una fuente clave de empleo, inversión y abastecimiento de proteínas para millones de consumidores. Por ese motivo, la detección temprana de enfermedades de alto impacto sanitario resulta determinante para reducir las pérdidas económicas y minimizar las restricciones comerciales.

La influenza aviar de alta patogenicidad afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres, provocando elevadas tasas de mortalidad y fuertes consecuencias económicas cuando logra expandirse dentro de las zonas productivas. Aunque el riesgo para la población general es considerado bajo, las autoridades sanitarias recomiendan mantener estrictas medidas de bioseguridad en las granjas y reportar inmediatamente cualquier mortalidad inusual de aves.

Como parte de la estrategia preventiva, el SENASA recordó que entre 2025 y junio de 2026 evaluó más de 27.000 aves pertenecientes tanto a establecimientos tecnificados como a sistemas de producción familiar, fortaleciendo la vigilancia epidemiológica en todo el territorio nacional.

Los especialistas coinciden en que la rapidez en la detección y la aplicación inmediata de las medidas de contención son factores decisivos para evitar la propagación del virus, especialmente en un contexto internacional donde la influenza aviar continúa generando brotes en distintos países y mantiene bajo vigilancia a los principales productores avícolas del mundo.

Con la emergencia sanitaria preventiva ya en marcha, Perú busca contener los focos detectados, proteger el patrimonio sanitario de su avicultura y preservar la confianza de los mercados internacionales, un aspecto estratégico para uno de los sectores más importantes de la producción agroalimentaria nacional.

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