El negocio frutícola que llevó a Chile a superar los US$1.400 millones
Congelados, frutos secos y pulpas aceleraron los envíos chilenos durante el primer semestre, con crecimientos de hasta tres dígitos en categorías clave.
Chile exportó 494.787 toneladas de frutas y hortalizas agroindustriales por US$1.407 millones durante el primer semestre de 2026, según un informe de Chilealimentos. El valor de los embarques creció un 3% frente a los US$1.366 millones registrados en el mismo período de 2025, sostenido principalmente por el desempeño de los productos congelados y los frutos secos.
La agroindustria chilena llegó a 101 mercados internacionales, una amplitud comercial que permite distribuir los envíos entre América, Europa, Asia y Oceanía. Estados Unidos concentró el 18% del valor exportado, seguido por Italia, con una participación del 12%.
Alemania y México representaron cada uno el 6% del total, mientras China reunió el 5%. La composición de estos destinos refleja tanto el peso de los compradores tradicionales como la apertura de oportunidades para productos de mayor procesamiento y valor agregado.
Frambuesas y cerezas congeladas aceleraron los embarques
El segmento de frutas y hortalizas congeladas encabezó el crecimiento semestral, con exportaciones por US$470 millones y un incremento interanual del 13%. Dentro de esta categoría, las frambuesas mostraron uno de los desempeños más destacados.
Las exportaciones de frambuesas congeladas superaron las 15.000 toneladas y generaron ingresos por US$84 millones. El valor aumentó un 62% frente al mismo período del año anterior, mientras el volumen avanzó un 31%, una diferencia que sugiere una mejora en el valor promedio obtenido por el producto chileno.
Estados Unidos, Canadá y Alemania absorbieron conjuntamente más de la mitad de estos envíos. Australia, Países Bajos y Reino Unido, por su parte, registraron las mayores tasas de crecimiento y ampliaron el mapa comercial para esta fruta.
Las cerezas congeladas también lograron una expansión significativa. Los embarques superaron las 16.000 toneladas y alcanzaron US$52 millones, con aumentos del 56% en valor y del 34% en volumen. Estados Unidos se mantuvo como el principal destino.
Este desempeño muestra una vía comercial complementaria para la producción frutícola chilena. El procesamiento permite prolongar la conservación, diversificar presentaciones y colocar mercadería fuera de la ventana habitual de la fruta fresca.
Los frutos secos sumaron US$351 millones, un 8% más que en el primer semestre de 2025. Las avellanas lideraron el segmento con ventas externas por US$193 millones y un crecimiento interanual del 33%.
Chile exportó cerca de 19.000 toneladas de avellanas, un 16% más en volumen. Italia, China, Francia, Polonia, Australia y Brasil se ubicaron entre sus principales mercados, confirmando una demanda distribuida entre diferentes regiones.
Las pulpas se dispararon, pero retrocedieron los jugos
El mayor salto porcentual correspondió a las pulpas homogeneizadas de frutas. Sus exportaciones pasaron de US$3 millones a US$16 millones, lo que representó un crecimiento del 491% en valor y del 675% en volumen.
Italia continuó como principal comprador, mientras México, Canadá, Brasil y Colombia incrementaron sus adquisiciones. Aunque la categoría todavía posee una participación menor dentro del total agroindustrial, su avance revela nuevas posibilidades para ingredientes destinados a la industria alimentaria.
La evolución no fue uniforme en todos los rubros. Los jugos concentrados redujeron un 12% sus exportaciones y cerraron el semestre con US$122 millones. Los productos deshidratados también retrocedieron, con una caída del 6% y ventas por US$190 millones.
Los resultados muestran una agroindustria impulsada por los congelados, los frutos secos y las pulpas, pero con desafíos en categorías que perdieron facturación. La capacidad de agregar valor y ampliar destinos será determinante para sostener el crecimiento exportador durante la segunda mitad de 2026.

