Alerta en la ganadería: México acelera un plan millonario para frenar el gusano barrenador
El Gobierno federal reforzó el combate contra el gusano barrenador en Sinaloa con una inversión de $10 millones para evitar pérdidas económicas y sostener el comercio pecuario.
El Gobierno de México anunció una inversión de 10 millones de pesos para fortalecer las acciones de control contra el gusano barrenador del ganado en Sinaloa, luego de que el estado confirmara su primer caso tras permanecer más de 21 meses libre de la plaga. Los recursos permitirán ampliar las brigadas sanitarias, intensificar la vigilancia y acelerar la respuesta técnica para evitar que el brote genere consecuencias económicas sobre uno de los principales polos ganaderos del país.
La Unión Ganadera Regional de Sinaloa (UGRS) informó que el financiamiento federal será destinado a mantener equipos especializados en campo, reforzar la inspección sanitaria y atender con rapidez cualquier nuevo foco de infestación. El objetivo es impedir la propagación del parásito y preservar la actividad comercial de los productores.
El presidente de la UGRS, José Alfredo Sáinz Aispuro, explicó que el sector llevaba varios meses preparándose para un escenario de este tipo mediante capacitaciones, vigilancia permanente y medidas preventivas, lo que permitió contar con personal entrenado para responder de inmediato tras la detección del primer caso.
Más vigilancia, trampas y mosca estéril para contener el brote
Entre las acciones que ya se encuentran en marcha figuran recorridos de inspección, instalación de trampas con atrayentes para detectar la presencia de la mosca transmisora y campañas de información dirigidas a los productores para facilitar la identificación temprana de animales afectados y el reporte inmediato de nuevos casos.
Además, las autoridades volverán a implementar la liberación de mosca estéril, una estrategia que décadas atrás permitió erradicar el gusano barrenador en México y que ahora será complementada con herramientas tecnológicas para acelerar el control del brote.
Desde la organización ganadera remarcaron que la aparición del primer caso no implica pérdidas generalizadas para la actividad. Explicaron que el parásito invade heridas abiertas de los animales, pero puede eliminarse mediante tratamientos oportunos y una rápida atención veterinaria.
De acuerdo con los especialistas, la aplicación de medicamentos adecuados y el tratamiento de las lesiones permiten que un bovino se recupere en un período de tres a cinco días, interrumpiendo además el ciclo reproductivo de las larvas. También aseguraron que no será necesario sacrificar el ganado siempre que reciba atención en las primeras etapas de la infestación.
Buscan evitar un impacto sobre los precios y dar tranquilidad al mercado
La UGRS sostuvo reuniones con engordadores y representantes de la industria cárnica para mantener la estabilidad del mercado y evitar que la presencia del brote se traduzca en una caída injustificada del valor de los animales. Según el organismo, el precio del becerro continuará ubicándose entre 75 y 80 pesos por kilogramo, dependiendo de su calidad genética y peso.
Las autoridades también enviaron un mensaje de tranquilidad a los consumidores. Recordaron que los animales enfermos no ingresan a la cadena de faena y que la carne comercializada atraviesa estrictos controles sanitarios antes de llegar al mercado.
Asimismo, aclararon que las restricciones impuestas por Estados Unidos afectan únicamente la exportación de ganado en pie, mientras que la carne procesada puede continuar comercializándose siempre que cumpla con las exigencias sanitarias vigentes.
El sector ganadero considera que la combinación de mayor financiamiento, vigilancia epidemiológica y respuesta rápida permitirá contener el brote sin alterar el abastecimiento interno ni provocar distorsiones en el mercado pecuario. La prioridad será evitar que nuevos casos comprometan la recuperación de las exportaciones y la competitividad de una actividad clave para la economía del noroeste mexicano.

