Producción Porcina

El cerdo se desploma 30% en México y crece el riesgo de cierre de granjas

La fuerte caída del precio del cerdo encendió la alarma en México. Los productores advierten que, sin medidas urgentes, podrían cerrar granjas, perderse empleos y aumentar la dependencia de las importaciones.

Matías Cosenza
Periodista especializado en ganadería, avicultura y sanidad animal. Cubre mercados y tecnología aplicada a la producción pecuaria, con foco en la competitividad del sector agropecuario en América Latina.

La Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex) advirtió que la producción porcina del país atraviesa una crisis de rentabilidad tras la caída cercana al 30% en el precio pagado al productor desde diciembre. El organismo sostuvo que, si la situación no cambia en el corto plazo, cientos de granjas podrían desaparecer, con consecuencias sobre el empleo rural, el abastecimiento de carne y la seguridad alimentaria de México.

La entidad explicó que el desplome de los precios ya supera la capacidad de adaptación de muchos establecimientos. Aun cuando los productores lograron mejorar sus niveles de eficiencia, sanidad y productividad, los valores actuales se ubican por debajo de los costos de producción, lo que vuelve inviable la continuidad de numerosas explotaciones, especialmente las pequeñas y medianas.

Las importaciones aumentan mientras los productores pierden rentabilidad

Según Opormex, el deterioro del mercado responde a una combinación de factores que modificó el equilibrio entre oferta y demanda. Entre ellos sobresalen el crecimiento de las importaciones de productos porcinos y la presión ejercida por los mercados internacionales, que ampliaron la disponibilidad de carne y redujeron el valor que reciben los productores mexicanos.

La organización alertó que, si esta tendencia continúa, México podría importar en 2026 más de un 46% por encima del volumen registrado durante 2025, fortaleciendo la dependencia del abastecimiento externo en un sector considerado estratégico para la alimentación del país.

El organismo remarcó que las diferencias de escala agravan la situación. Mientras las empresas de mayor tamaño cuentan con más herramientas para enfrentar períodos de bajos precios, los pequeños y medianos porcicultores tienen menor capacidad financiera para sostener pérdidas prolongadas, lo que acelera el riesgo de cierre de establecimientos.

El sector exige respuestas urgentes para evitar el cierre de granjas

Frente a este escenario, Opormex solicitó al Gobierno federal la conformación inmediata de una mesa de trabajo con las autoridades de Agricultura, Economía y Hacienda para definir una estrategia con medidas concretas y plazos de implementación.

Entre las propuestas figura una revisión integral de las importaciones, los cupos y las condiciones comerciales que inciden sobre el mercado nacional, además del seguimiento de las investigaciones relacionadas con las compras externas de productos porcinos para detectar posibles distorsiones.

La organización también reclamó políticas que fortalezcan la competitividad del sector mediante programas de apoyo a la producción, incentivos para el consumo de carne de cerdo mexicana, mayor integración entre productores, mejoras en la comercialización, desarrollo de productos con mayor valor agregado y sistemas de trazabilidad.

Otro de los pedidos apunta a la creación de un sistema público de información que permita conocer con mayor transparencia la formación de precios, los volúmenes importados y los márgenes comerciales de toda la cadena.

Para Opormex, la crisis ya no puede analizarse únicamente desde la producción. Cada granja que deja de operar representa empleos perdidos, menor actividad económica en las zonas rurales y una reducción de la capacidad nacional para abastecer el mercado interno, por lo que considera indispensable una política pública que preserve la producción porcina y reduzca la creciente dependencia de las importaciones.

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