Precio del maíz: productores exigen definir el valor antes del inicio de la cosecha
A poco más de 100 días del inicio de la cosecha de maíz blanco, productores advierten que aún no existe certeza sobre el precio de compra, pese al acuerdo impulsado por el Gobierno federal.
A poco más de 100 días del inicio de la cosecha de maíz blanco del ciclo primavera-verano, los productores continúan sin conocer el precio que recibirán por su grano, una situación que mantiene la incertidumbre en una de las actividades agrícolas más importantes del país. Aunque en mayo se anunció un nuevo esquema para ordenar la producción y la comercialización del cereal, analistas del mercado agrícola consideran que su implementación avanza con lentitud, lo que podría afectar la rentabilidad del cultivo y la planeación comercial de miles de agricultores.
De acuerdo con especialistas consultados por este medio, todavía no existen definiciones sobre el precio de compra, las bases regionales de comercialización, los volúmenes comprometidos, el padrón de compradores ni las condiciones de almacenamiento y pago, elementos considerados indispensables para brindar certidumbre al mercado. También advierten que aún no se concretan los espacios de coordinación entre productores, industria y autoridades que permitan alinear la oferta con la demanda y evitar desequilibrios durante la salida de la cosecha.
Especialistas en mercados agroalimentarios sostienen que el ordenamiento de la comercialización debe realizarse antes del inicio del ciclo agrícola, cuando los productores toman decisiones de inversión y pueden negociar mejores condiciones para su cosecha. Una vez que el grano está disponible, explican, el poder de negociación disminuye considerablemente, especialmente en regiones donde la oferta aumenta de manera simultánea y la infraestructura de almacenamiento resulta insuficiente para absorber los volúmenes cosechados.
Durante el actual ciclo agrícola, los productores enfrentaron incrementos en los costos de semillas, fertilizantes, agroquímicos, combustibles, energía, maquinaria y financiamiento, además de asumir los riesgos derivados de la variabilidad climática. Sin embargo, todavía desconocen si el precio que obtendrán por su producción será suficiente para recuperar la inversión y generar utilidades. Analistas también señalan que siguen pendientes mecanismos de cobertura de riesgos, contratos anticipados de comercialización y esquemas que fortalezcan la planeación del mercado.
Para especialistas del sector, las próximas semanas serán determinantes para demostrar si el nuevo modelo de comercialización puede ofrecer resultados concretos. De mantenerse la falta de definiciones, advierten que los productores volverán a enfrentar la cosecha con incertidumbre sobre el precio, el mercado y la rentabilidad de su producción, una situación que podría limitar la competitividad de las cadenas de valor agroalimentarias y afectar el equilibrio entre oferta y demanda en uno de los principales commodities agrícolas del país. La expectativa del sector es que las reglas se establezcan antes del inicio de la recolección para brindar mayor certidumbre a toda la cadena comercial.

