Aceite de palma se dispara y anticipa suba clave por auge del biodiésel
La energía cara y los mandatos de biodiésel empujan el aceite de palma. El mercado global se recalienta y redefine el mapa de los aceites vegetales.
El precio del aceite de palma podría subir hasta un 12% hacia julio de 2026, impulsado por la creciente demanda de biodiésel, según estimaciones del analista Dorab Mistry difundidas este 6 de mayo. El fenómeno, vinculado al encarecimiento global de la energía en medio del conflicto en Medio Oriente, importa especialmente porque redefine la competitividad de los aceites vegetales, impactando directamente en mercados clave como el de la soja en América Latina.
El mercado del aceite de palma viene mostrando una fuerte volatilidad, pero con tendencia alcista. Si bien el contrato de referencia en Malasia cayó levemente a 4.647 ringgit por tonelada, acumula una suba cercana al 15% desde fines de febrero, cuando se intensificaron las tensiones geopolíticas.
El dato clave está en la energía: el petróleo superó los US$ 126 por barril, encareciendo los combustibles fósiles y generando un cambio en la ecuación. Según Mistry, los precios del diésel y la gasolina subieron más rápido que el crudo, lo que redujo la brecha con el biodiésel de palma.
Mandatos obligatorios que aceleran la demanda global
En algunos mercados, incluso, el biodiésel ya resulta más competitivo que el diésel fósil, un giro que acelera la demanda sin necesidad de subsidios.
El impulso no es solo de mercado: también es político. Indonesia, el mayor productor mundial, avanzará desde julio con el programa B50, elevando el corte obligatorio de biodiésel del 40% al 50%.
A esto se suman medidas similares en Malasia, Tailandia y otros países asiáticos, consolidando una tendencia estructural: el biodiésel deja de ser una alternativa para convertirse en un pilar energético.
Esta política tiene un efecto directo sobre la oferta exportable de aceite de palma, ya que una mayor proporción se destina al consumo interno energético, presionando los precios internacionales.
Impacto en América Latina: soja, biocombustibles y precios
El movimiento del aceite de palma no ocurre en aislamiento. Compite directamente con el aceite de soja, donde países como Argentina, Brasil y Estados Unidos están aumentando su uso para biocombustibles.
Estados Unidos, en particular, anunció un ambicioso programa de biodiésel para 2026 y 2027, lo que ya está empujando al alza los futuros del aceite de soja. Para América Latina, este escenario abre dos frentes:
- Oportunidad de precios para exportadores de soja y derivados
- Mayor presión sobre costos internos en cadenas agroindustriales
En un contexto de transición energética, los aceites vegetales se consolidan como commodities estratégicos, no solo alimentarios sino también energéticos.
La proyección de precios hacia los 5.200 ringgit por tonelada marca una señal clara: el mercado global de aceites entra en una nueva fase donde la energía, la geopolítica y las políticas públicas redefinen las reglas del juego. Y como suele pasar, cuando Asia se mueve, América Latina siente el impacto.

