Argelia activa licitación de trigo y reconfigura el mapa global de abastecimiento
La compra de trigo de Argelia reaviva la competencia global y redefine flujos entre Europa, Mar Negro y Sudamérica en un mercado cada vez más tenso.
La agencia estatal argelina OAIC lanzó este 4 de mayo de 2026 una licitación internacional para la compra de trigo, en un contexto de alta volatilidad global, con impacto directo en los precios, la competencia exportadora y la seguridad alimentaria mundial. La operación, confirmada por operadores europeos, vuelve a posicionar a Argelia como actor clave en el equilibrio del comercio global de granos.
El pliego establece embarques en dos ventanas: del 1 al 15 de julio y del 16 al 31 de julio, aunque para suministros desde Sudamérica, Australia o India, los envíos deben adelantarse un mes. Si bien el volumen nominal es de 50.000 toneladas, el mercado da por hecho que las compras reales serán significativamente mayores, como suele ocurrir en este tipo de operaciones.
Europa pierde terreno mientras el Mar Negro gana protagonismo
Argelia se mantiene como uno de los mayores importadores de trigo del mundo, históricamente dependiente de la Unión Europea, especialmente de Francia. Sin embargo, en los últimos meses, el escenario cambió de forma estructural.
Las tensiones diplomáticas entre París y Argel han reducido drásticamente las exportaciones francesas desde mediados de 2024, abriendo espacio a nuevos proveedores. En ese contexto, países del Mar Negro, liderados por Rusia, han ganado terreno de forma agresiva, consolidando su presencia en mercados clave del norte de África.
Este cambio no es menor: redefine las cadenas de valor globales del trigo y reconfigura la competencia entre regiones exportadoras. Para América Latina, especialmente Argentina y Brasil, se abre una ventana estratégica, aunque condicionada por precios, logística y disponibilidad.
En la última licitación, realizada a fines de marzo, Argelia compró cerca de 700.000 toneladas a unos 272 dólares por tonelada (c&f), lo que sirve como referencia para el mercado actual, donde los valores siguen sensibles a factores geopolíticos y climáticos.
El nuevo llamado de OAIC llega en un momento donde el mercado internacional observa con atención la evolución de la oferta global y los conflictos geopolíticos. Cada compra de gran volumen no solo mueve precios, sino que también redefine relaciones comerciales y estrategias de exportación en un sistema cada vez más interconectado.

