Chile

Aysén refuerza controles sanitarios para avanzar hacia la erradicación de la tuberculosis bovina

El SAG intensificó la vigilancia en predios y mataderos de Aysén para detectar a tiempo la tuberculosis bovina y proteger la producción ganadera regional.

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El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) anunció el fortalecimiento de su estrategia sanitaria en la región de Aysén, con el objetivo de reducir la circulación de tuberculosis bovina y avanzar hacia su futura declaración como zona libre de la enfermedad.

La iniciativa combina vigilancia epidemiológica activa, a través de muestreos programados en predios ganaderos, y vigilancia pasiva mediante controles sanitarios en mataderos. Según el organismo, este esquema permite detectar de forma temprana eventuales focos y aplicar medidas inmediatas para evitar su propagación dentro de la masa ganadera.

Desde el SAG explicaron que la tuberculosis bovina no solo representa un riesgo sanitario para los animales domésticos y silvestres, sino que también genera impactos económicos significativos para el sector productivo, al afectar la sanidad de los rebaños y la continuidad de las explotaciones ganaderas.

Durante 2025, el trabajo de control permitió identificar oportunamente dos predios con presencia confirmada de la enfermedad, además de otros establecimientos que permanecen bajo investigación sanitaria. Ante estos hallazgos, el Servicio activó los protocolos establecidos para determinar el origen de los casos y su posible alcance epidemiológico.

"Detectar la enfermedad a tiempo permite cortar la cadena de transmisión y proteger al resto de los rebaños de la región", señalaron desde la autoridad sanitaria, al destacar la importancia del cumplimiento de las medidas oficiales y la coordinación con los productores.

Como parte del proceso de saneamiento, el SAG exige la identificación individual obligatoria de los animales mediante el Dispositivo de Identificación Individual Oficial (DIIO), la actualización de existencias en el sistema SIPEC y la eliminación selectiva de animales positivos con destino a faena. A esto se suman estrictos protocolos de bioseguridad, que incluyen limpieza, desinfección y separación de animales dentro de los establecimientos afectados.

Desde el organismo remarcaron que la detección de focos no debe interpretarse como un retroceso, sino como un avance sanitario clave, ya que permite intervenir de manera temprana y proteger el estatus productivo de la región.

El SAG reiteró además un llamado a los ganaderos a reforzar las medidas preventivas, especialmente al momento de incorporar animales a sus predios. En ese sentido, recomendó priorizar compras dentro de la zona de erradicación y, en lo posible, desde establecimientos certificados como libres de tuberculosis bovina.

El objetivo de mediano plazo es claro: consolidar a Aysén como una región con altos estándares sanitarios, capaz de resguardar la salud animal, la producción ganadera y reducir riesgos para la salud pública.

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