El azúcar sube al nivel más alto en meses por la guerra y el alza del petróleo
El conflicto en Medio Oriente y la suba del crudo impulsan el precio del azúcar. El mercado teme menor oferta global por cambios en Brasil y problemas en el comercio marítimo.
El precio internacional del azúcar registró su nivel más alto en cinco meses en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente y el fuerte aumento del petróleo, un escenario que vuelve a tensionar el mercado global de alimentos y genera preocupación en países productores y exportadores.
Las cotizaciones del azúcar blanco alcanzaron máximos desde octubre, impulsadas por el encarecimiento de la energía y por las interrupciones en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más importantes para el comercio mundial, por donde pasa una parte significativa del suministro de combustibles y materias primas.
El aumento del petróleo impacta directamente en el mercado azucarero, ya que en países como Brasil, el mayor productor mundial, el precio del combustible influye en la decisión de destinar más caña a la producción de etanol en lugar de azúcar, lo que reduce la oferta disponible para exportación.
Analistas del mercado señalan que el cierre parcial del estrecho de Ormuz está afectando el flujo de productos hacia Medio Oriente, África y Asia, regiones que dependen del suministro externo para abastecer sus refinerías de azúcar.
Las plantas refinadoras del Golfo Pérsico suelen importar azúcar crudo desde Brasil y otros grandes exportadores, pero los retrasos en los envíos y los mayores costos logísticos están generando faltantes en varios mercados.
A esto se suma la situación en India, otro actor clave del comercio mundial, donde la producción ha sido menor y las exportaciones avanzan con lentitud, lo que limita la oferta global en un momento de fuerte demanda.
En los mercados internacionales, el azúcar blanco superó los 447 dólares por tonelada en Londres, mientras que el azúcar crudo también registró subas en Nueva York, siguiendo la tendencia del petróleo y de otras materias primas energéticas.
El mercado observa además las decisiones de Petrobras y del gobierno brasileño, ya que cualquier aumento en el precio de los combustibles podría incentivar a los ingenios a destinar más caña a etanol, reduciendo aún más la disponibilidad del endulzante en el mercado mundial.
Para los países de América Latina, la suba del azúcar representa una oportunidad en términos de precios, pero también un riesgo si los costos energéticos y logísticos continúan en aumento.
El encarecimiento del transporte marítimo, los seguros y los combustibles está elevando el costo de exportar alimentos, lo que podría trasladarse a los precios finales en varios mercados.
Especialistas advierten que la combinación de conflicto geopolítico, energía cara y menor oferta agrícola vuelve a poner presión sobre los commodities, en un contexto en el que la seguridad alimentaria vuelve a ser un tema central para muchos países.
Si la tensión en Medio Oriente se prolonga, el mercado del azúcar podría seguir mostrando volatilidad, con precios altos pero con mayor incertidumbre sobre el abastecimiento en los próximos meses.

