El azúcar rebota en Nueva York y una amenaza global empieza a inquietar al mercado
Los futuros recuperaron terreno tras la fuerte caída del jueves. El temor a una menor oferta mundial vuelve a pesar más que las dudas sobre India.
Los precios del azúcar volvieron a subir este viernes 4 de septiembre en las bolsas de Nueva York y Londres, recuperando parte de las pérdidas de la jornada anterior, mientras el mercado vuelve a concentrarse en un posible ajuste de la oferta mundial durante la campaña 2026/27. En Nueva York, el contrato de octubre alcanzó 18,17 centavos de dólar por libra, mientras marzo de 2027 operó en 19,11 centavos. El movimiento importa porque distintas proyecciones ya anticipan un déficit global y el clima amenaza producciones relevantes de India, Tailandia y Europa.
En Londres también predominaban las ganancias. El contrato de octubre cotizaba alrededor de US$526,80 por tonelada, mientras diciembre alcanzaba US$526,70. El repunte llegó apenas un día después de una fuerte corrección: el jueves, el contrato octubre de Nueva York había perdido 63 puntos hasta 18,07 centavos por libra.
La volatilidad refleja dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, existen dudas sobre cuánto azúcar necesitará importar India, un actor capaz de modificar rápidamente las expectativas de demanda internacional. Por otro, las perspectivas de producción para 2026/27 comienzan a mostrar un mercado considerablemente más ajustado, con estimaciones que van desde un pequeño déficit hasta faltantes superiores a 3 millones de toneladas.
Del superávit al déficit: las proyecciones cambian para 2026/27
La Organización Internacional del Azúcar (ISO) proyectó esta semana un déficit mundial de 200.000 toneladas para la campaña 2026/27, después de estimar un superávit de 1,1 millones de toneladas para 2025/26. La producción global alcanzaría aproximadamente 180,1 millones de toneladas, un descenso del 1% respecto del ciclo previo.
Pero no todas las estimaciones son iguales. Green Pool calcula un faltante de 3,2 millones de toneladas, mientras StoneX elevó su proyección de déficit desde 550.000 hasta 1,7 millones de toneladas. Covrig Analytics espera un saldo negativo de 300.000 toneladas y Czarnikow modificó su previsión desde un superávit de 1,4 millones hasta un déficit de 100.000 toneladas.
La amplitud entre los pronósticos muestra que todavía existe incertidumbre sobre el tamaño real del ajuste, pero prácticamente todas las revisiones colocan la disponibilidad de azúcar en el centro de las decisiones del mercado. El clima será una de las variables decisivas durante los próximos meses.
India concentra buena parte de esas miradas. El segundo mayor productor mundial autorizó en agosto la importación de hasta 1 millón de toneladas de azúcar crudo sin aranceles hasta el 31 de octubre, una decisión llamativa para un país tradicionalmente exportador y que no realizaba compras externas significativas desde la campaña 2017/18.
Sin embargo, una medida posterior generó el movimiento contrario en las cotizaciones. El Gobierno redujo el límite de existencias permitido para revendedores con el objetivo de aumentar la disponibilidad doméstica. Si esa estrategia libera suficiente producto dentro del país, la necesidad india de recurrir al mercado internacional podría ser menor a la inicialmente prevista.
El clima amenaza a India y Europa mientras Brasil define cuánto azúcar producirá
La incógnita india está estrechamente vinculada a las lluvias. Hasta el 2 de septiembre, las precipitaciones acumuladas durante la temporada de monzones se encontraban 13% por debajo de la media, aunque la situación había mejorado notablemente frente al déficit del 42% registrado a fines de junio. Las autoridades meteorológicas han advertido que la actual temporada podría convertirse en una de las más débiles de los últimos años.
Europa enfrenta sus propios problemas. La combinación de sequía y temperaturas elevadas podría llevar la producción conjunta de la Unión Europea y Reino Unido a 14,98 millones de toneladas, según datos citados de S&P Global Energy, lo que representaría su nivel más bajo en 11 años.
Para la Unión Europea, las estimaciones son igualmente débiles. El Observatorio del Mercado de Azúcar proyecta que la producción del bloque podría caer un 19% en 2026/27, hasta 13,4 millones de toneladas. Una cosecha europea menor reduciría la disponibilidad regional y agregaría otro elemento de presión al balance internacional.
Brasil completa la ecuación como mayor productor mundial. En el Centro-Sur, la producción de azúcar registró una caída interanual del 26,3% en junio, hasta 3,903 millones de toneladas, de acuerdo con datos de la industria. A esto se suma una variable propia del sector brasileño: cuánto de la caña terminará convertido en azúcar y cuánto será destinado a etanol.
Cuando el biocombustible ofrece mejores retornos, las plantas pueden modificar la mezcla de producción y utilizar una proporción mayor de caña para fabricar etanol. Ese movimiento reduce potencialmente el volumen de azúcar que Brasil coloca en el mercado y puede adquirir mayor importancia cuando otros grandes productores atraviesan dificultades climáticas.
El rebote de este viernes muestra que, después de reaccionar a las señales procedentes de India, el mercado todavía encuentra soporte en las dudas sobre cuánto azúcar habrá disponible en 2026/27. Con Europa proyectando una fuerte caída, lluvias insuficientes en India y diferentes estimaciones apuntando a déficit mundial, cada actualización de cosecha puede volver a mover rápidamente las cotizaciones.

