La carne de búfalo gana espacio como alternativa productiva y saludable
Una faena técnica realizada en Bolivia confirmó el potencial del búfalo como sistema pastoril eficiente, con animales jóvenes, buenos pesos de faena y una carne de alto valor nutricional.
La ganadería bufalina en Bolivia dio un paso relevante en su proceso de consolidación, tras la realización de la Primera Faena Técnica de Búfalos, una experiencia que permitió mostrar resultados concretos de un modelo productivo basado en pastoreo, bajos costos y eficiencia biológica.
En total, alrededor de 100 animales ingresaron a faena, provenientes de nueve cabañas, con el objetivo de evaluar desempeño productivo, calidad de canal y atributos de la carne, en una instancia clave para posicionar al búfalo dentro de la oferta cárnica nacional.
Producción a pasto y eficiencia económica
Los animales faenados presentaron edades de entre 18 y 22 meses y pesos finales de 400 a 500 kilos, resultados que reflejan un manejo eficiente a campo, sin confinamiento ni uso de grano. Según explicó Luis Quiles, presidente de la Asociación de Criadores de Búfalos, este esquema permite obtener un costo por kilo de carne significativamente más bajo frente a otras producciones ganaderas.
El sistema bufalero se apoya en dos veranos y dos inviernos a pasto, lo que reduce la dependencia de insumos externos y mejora la resiliencia económica del productor.
Otro de los puntos destacados fue el perfil nutricional de la carne de búfalo, considerada una "carne verde" por su origen pastoril. Presenta hasta un 50 % menos de colesterol y cerca de un 10 % más de proteína, características que la posicionan como una alternativa saludable para distintos segmentos de consumidores.
Genética y evaluación técnica
Durante la faena se trabajó con animales de las razas Murrah y Mediterráneo, evidenciando una incipiente especialización genética dentro del sector bufalero boliviano. La evaluación técnica incluyó edad por dentición, terminación de grasa, conformación de canal y peso, parámetros clave para validar el potencial comercial del producto.
Desde la industria frigorífica, Juliano da Farias, gerente de Producción de FRIDOSA, destacó la buena terminación y uniformidad de los animales, así como los resultados obtenidos en esta primera experiencia.
Un aspecto central fue que los búfalos llegaron directamente del campo a la faena, sin etapas de encierre ni dietas concentradas, y aun así lograron ganancias diarias cercanas a 1,6 kilos, confirmando la alta eficiencia del búfalo en sistemas pastoriles y su no competencia con la alimentación humana.
La faena técnica se proyecta como un hito inicial para el desarrollo del mercado de carne de búfalo en Bolivia, aportando información clave para productores, industria y consumidores. El desafío hacia adelante será dar continuidad a estas evaluaciones, mejorar la difusión del producto y consolidar un espacio comercial estable que capitalice sus ventajas productivas, nutricionales y ambientales.

