La presión de Europa empuja a Brasil a restringir más antimicrobianos en el agro
La industria cárnica pidió ampliar la prohibición de antimicrobianos para preservar exportaciones y responder a nuevas exigencias de la Unión Europea.
La industria cárnica de Brasil solicitó esta semana al Ministerio de Agricultura ampliar las restricciones al uso de antimicrobianos en la producción animal, una medida que busca responder a las nuevas exigencias de la Unión Europea y proteger uno de los negocios exportadores más importantes del país. La iniciativa surge después de que el bloque europeo decidiera excluir a Brasil de la lista de países autorizados para exportar determinadas proteínas animales y subproductos a partir de septiembre, una decisión con potencial impacto económico para el sector.
La propuesta fue presentada formalmente por las principales entidades exportadoras de carne avícola y bovina mediante cartas enviadas al Gobierno brasileño. El objetivo es demostrar un mayor compromiso con los estándares sanitarios internacionales y reforzar las negociaciones en curso con las autoridades europeas.
Las nuevas restricciones que propone la industria
La Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) solicitó la prohibición del uso de enramicina, avilamicina y flavomicina en la producción avícola. La medida ampliaría las restricciones que ya comenzaron a aplicarse este año sobre derivados del ácido fosfónico, también conocido como fosfomicina.
Por su parte, la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec) propuso extender las limitaciones a otras moléculas utilizadas en la producción bovina, entre ellas monensina sódica, salinomicina, lasalocida y narasina.
El pedido se suma a una serie de decisiones regulatorias adoptadas recientemente por Brasil. En abril, el Ministerio de Agricultura publicó una normativa que prohíbe la importación, fabricación, comercialización y utilización de aditivos promotores de crecimiento que contengan sustancias como avoparcina, bacitracina, bacitracina de zinc y virginiamicina.
Las entidades consideran que avanzar con nuevas restricciones podría fortalecer la posición del país frente a los mercados más exigentes y contribuir a mantener abiertas oportunidades comerciales de alto valor.
Europa aumenta la presión sobre las exportaciones brasileñas
Las conversaciones entre Brasil y la Unión Europea se intensificaron durante los últimos meses debido a la entrada en vigor, prevista para el 3 de septiembre, de nuevas reglas relacionadas con el uso de antimicrobianos en la producción animal.
Según explicaron ABPA y Abiec, aunque la decisión europea se enfoca principalmente en los sistemas oficiales de control y monitoreo, ampliar las prohibiciones podría convertirse en una señal concreta del compromiso brasileño con el uso responsable de estos productos y con el enfoque sanitario conocido como "Una Salud", que integra la salud humana, animal y ambiental.
En una declaración conjunta, ambas organizaciones señalaron que la propuesta busca acompañar los esfuerzos del Gobierno para armonizar la regulación nacional con estándares internacionales y fortalecer la posición negociadora de Brasil ante sus socios comerciales.
La preocupación no es menor. Brasil figura entre los mayores exportadores mundiales de carne de pollo y carne bovina, por lo que cualquier restricción comercial impuesta por Europa puede tener efectos sobre inversiones, empleo y flujo de divisas.
Mientras el sector privado presiona para acelerar los cambios regulatorios, el Ministerio de Agricultura aún no se ha pronunciado oficialmente sobre las solicitudes presentadas. El resultado de estas negociaciones será seguido de cerca por toda la cadena productiva, que busca evitar nuevas barreras comerciales y preservar mercados estratégicos para las exportaciones brasileñas.

