Brasil abre nuevos mercados en Malasia y Burkina Faso
Los acuerdos permitirán la exportación de pescado, frutas, huevo en polvo y productos para alimentación animal. Con estas negociaciones, el país suma 470 aperturas desde 2023.
El agronegocio brasileño continúa expandiendo sus fronteras. El gobierno de Brasil anunció nuevas aperturas de mercado en Malasia y Burkina Faso, luego de concluir negociaciones sanitarias y fitosanitarias con ambos países. Los acuerdos permiten la exportación de productos agroindustriales clave y consolidan la posición de Brasil como uno de los mayores proveedores mundiales de alimentos.
Según informó el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa), en conjunto con el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), el país alcanzó con estos anuncios 470 nuevas aperturas de mercado desde principios de 2023, una cifra récord que refleja la diversificación geográfica y productiva del comercio agropecuario brasileño.
Malasia abre sus puertas al pescado y las frutas brasileñas
Durante la visita oficial del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a Malasia, las autoridades de ese país autorizaron la importación de pescado silvestre y de piscifactoría, manzanas, melones, huevo en polvo y semillas de sésamo provenientes de Brasil.
Con más de 35 millones de habitantes, Malasia presenta uno de los mayores consumos per cápita de pescado del sudeste asiático, lo que la convierte en un mercado estratégico para el sector acuícola brasileño, que busca ampliar su participación en Asia.
En 2024, las exportaciones agrícolas de Brasil hacia Malasia alcanzaron los 1.200 millones de dólares, principalmente en soja, maíz, carne de pollo y aceites vegetales. Con los nuevos productos autorizados, se espera que el comercio bilateral crezca de forma sostenida durante los próximos años.
El sector pesquero brasileño, especialmente los productores de tilapia, tambaquí y especies marinas de cultivo, celebró la noticia. "Malasia es un mercado exigente y con gran demanda de proteína animal. Esta apertura nos permitirá posicionar el pescado brasileño en Asia con mayor competitividad", señaló la Asociación Brasileña de Piscicultura (Peixe BR).
Burkina Faso: un mercado emergente en África Occidental
En paralelo, el gobierno de Burkina Faso autorizó las importaciones desde Brasil de alimentos para mascotas, insumos de origen vegetal y animal para la elaboración de piensos y productos destinados a la nutrición animal.
Con una población cercana a 23 millones de habitantes y un hato ganadero estimado en 81 millones de cabezas, el país africano representa un destino con alto potencial para la industria brasileña de insumos agropecuarios.
"El mercado de Burkina Faso está en expansión. Su sector pecuario requiere mayor oferta de alimentos balanceados y suplementos, donde Brasil puede aportar experiencia y volumen", destacó un comunicado del Mapa.
El acuerdo también abre la puerta a futuras negociaciones para carne procesada, genética bovina y productos veterinarios, áreas donde Brasil mantiene fuerte liderazgo regional.
Desde 2023, Brasil ha logrado aperturas de mercado en más de 60 países, incluyendo destinos de alto valor como Japón, Arabia Saudita, Vietnam, Egipto y Sudáfrica. Entre los productos que obtuvieron acceso se destacan carnes bovina y aviar, frutas, granos, lácteos y bioproductos agrícolas.
El gobierno brasileño considera estas gestiones una prioridad estratégica para sostener el crecimiento del sector exportador, que en 2024 representó casi el 50% del superávit comercial del país.
"Cada nueva apertura significa más empleo, más ingresos y más presencia internacional para Brasil", subrayó el ministro de Agricultura, Carlos Fávaro, quien resaltó que la coordinación entre el Mapa y el Itamaraty ha permitido romper barreras sanitarias y abrir mercados en todos los continentes.
Los acuerdos con Malasia y Burkina Faso reflejan la estrategia de diversificación de mercados que Brasil impulsa para reducir su dependencia de China y la Unión Europea, principales compradores de sus productos agrícolas.
Además, las nuevas aperturas incorporan criterios de sostenibilidad, trazabilidad y sanidad animal, en línea con las exigencias internacionales y los compromisos ambientales asumidos por el país.
El sector agroindustrial brasileño busca así consolidar su reputación como proveedor confiable, competitivo y sustentable, apoyado en un modelo de diplomacia agropecuaria activa que combina ciencia, logística y acuerdos bilaterales.
Con 470 aperturas en menos de tres años, Brasil reafirma su papel como potencia agroalimentaria global y extiende su huella comercial desde el sudeste asiático hasta África occidental, con productos que van desde frutas tropicales hasta proteína animal y biotecnología agrícola.

