Brasil

Las exportaciones de café caen 21% en el arranque del año

El comercio exterior de café brasileño retrocede en volumen, presionado por menor oferta, problemas logísticos y un escenario global más complejo que impacta en precios y mercados.

Ana Silva
Periodista agropecuaria especializada en sostenibilidad, innovación y desarrollo rural en América Latina.

Las exportaciones de café de Brasil registraron una caída del 21,2% en el primer trimestre de 2026, según datos del Consejo Brasileño de Exportadores de Café (CeCafé), en un contexto marcado por menor disponibilidad de producto, tensiones logísticas y un escenario internacional adverso, factores que impactan directamente en uno de los principales complejos exportadores del país.

Durante los primeros tres meses del año, Brasil exportó 8,465 millones de sacos de 60 kilos, por debajo de los 10,739 millones del mismo período de 2025. En términos de ingresos, el sector generó US$3.371 millones, lo que representa una baja del 13,6% interanual, reflejando tanto la caída en volumen como la presión sobre los precios internacionales.

Menor oferta y presión sobre los embarques

El retroceso en las exportaciones responde, en parte, al período de baja actividad en el cultivo, lo que redujo la disponibilidad de café en el mercado. A esto se suma que muchos productores cuentan con respaldo financiero, lo que les permite retener stock y elegir mejores momentos de venta, disminuyendo la oferta inmediata.

En marzo, Brasil exportó 3,04 millones de sacos, con ingresos por US$1.125 millones. Esto implicó una caída del 7,8% en volumen y del 15,1% en valor respecto al mismo mes del año anterior, consolidando una tendencia negativa en el corto plazo.

El café arábica continuó siendo el principal producto exportado, con 6,712 millones de sacos, equivalente al 79,3% del total. Sin embargo, registró una fuerte baja del 25,8% interanual. En contraste, el segmento de café canéfora (robusta y conilon) mostró un crecimiento del 11%, aunque con menor participación en el total.

Logística, geopolítica y mercados en tensión

El desempeño del sector también se ve condicionado por problemas estructurales en la infraestructura portuaria, que generan demoras y mayores costos. Se estima que cientos de contenedores permanecen retenidos en los puertos, afectando la fluidez de los embarques y generando pérdidas económicas.

A esto se suman factores externos como las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que impactan en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, elevando los costos de transporte y seguros marítimos. Esta situación encarece las operaciones para importadores y exportadores, afectando la competitividad del café brasileño.

La relación comercial con Estados Unidos continúa en proceso de normalización tras cambios en políticas arancelarias, aunque persisten incertidumbres que condicionan el ritmo de los negocios internacionales.

En cuanto a los destinos, Alemania se mantuvo como principal comprador, seguida por Estados Unidos, Italia, Bélgica y Japón, aunque varios de estos mercados mostraron caídas significativas en sus compras.

Por su parte, el Puerto de Santos concentró el 75,7% de los envíos, consolidándose como el principal nodo logístico del país, seguido por Río de Janeiro y Paranaguá.

El segmento de cafés especiales también mostró una retracción, con 1,618 millones de sacos exportados, un 42,7% menos que en 2025. Este nicho representó el 19,1% del total exportado, evidenciando que incluso los productos de mayor valor agregado no escapan a la desaceleración del comercio global.

El mercado del café atraviesa así una etapa de ajuste, en la que convergen factores productivos, logísticos y geopolíticos, configurando un escenario desafiante para Brasil y con impacto directo en toda la cadena agroindustrial a nivel global.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: