Brasil avanza con medidas antidumping contra la leche en polvo de Argentina y Uruguay
El gobierno brasileño aprobó sanciones comerciales por presunto dumping en las importaciones lácteas, pero frenó su aplicación para analizar posibles efectos sobre la inflación alimentaria.
Brasil dio un paso importante en la disputa comercial por el mercado lácteo regional al aprobar medidas antidumping contra la leche en polvo importada desde Argentina y Uruguay. La decisión fue adoptada por el Comité Ejecutivo de Dirección (Gecex) de la Cámara de Comercio Exterior (Camex) durante una reunión celebrada este jueves, aunque su implementación quedó temporalmente suspendida mientras el gobierno analiza los posibles efectos sobre los precios de los alimentos en el país.
La medida surge tras una investigación iniciada a fines de 2024 que concluyó que existieron prácticas de dumping por parte de exportadores argentinos y uruguayos. Según el informe final, las importaciones de leche en polvo desde ambos países habrían ingresado al mercado brasileño a precios considerados artificialmente bajos, generando perjuicios para la producción nacional.
El caso representa una nueva fuente de tensión comercial dentro del Mercosur, especialmente para Argentina y Uruguay, dos actores relevantes en el comercio regional de productos lácteos. Aunque el Gecex respaldó de manera unánime la adopción de medidas de defensa comercial, la aplicación efectiva de aranceles adicionales o recargos aún deberá superar una nueva evaluación.
La postergación fue impulsada por el Ministerio de Planificación y Presupuesto (MPO), que solicitó analizar con mayor profundidad el posible impacto que tendrían estas medidas sobre la inflación alimentaria. La preocupación radica en que cualquier encarecimiento de las importaciones podría trasladarse a los consumidores brasileños, en un contexto donde el costo de los alimentos continúa siendo una cuestión sensible para el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Fuentes vinculadas al proceso señalaron que existe consenso dentro del Ejecutivo sobre la necesidad de proteger a la industria láctea nacional, especialmente a los pequeños productores que enfrentan dificultades por la competencia externa. Sin embargo, sectores del ala económica y política del gobierno consideran necesario equilibrar esa protección con los efectos que podría tener sobre el bolsillo de los consumidores.
El tema ya fue elevado al presidente Lula da Silva, quien está al tanto de la decisión de suspender temporalmente la aplicación de las medidas mientras se realiza una evaluación adicional basada en criterios de interés público.
La investigación fue impulsada por la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), que presentó a comienzos de mayo su alegato final. En ese documento, la entidad sostuvo que las importaciones provenientes de Argentina y Uruguay provocaron pérdidas a la cadena láctea brasileña y destacó que las autoridades reconocieron la existencia de prácticas de dumping.
Los cálculos realizados por el Departamento de Defensa Comercial (Decom), dependiente del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC), identificaron márgenes de dumping superiores al 60% tras analizar las respuestas presentadas por cuatro exportadores argentinos y tres uruguayos.
La definición final sobre la aplicación de las medidas podría tener consecuencias relevantes para el comercio lácteo del Mercosur. Mientras Brasil busca proteger a sus productores, Argentina y Uruguay observan con atención un proceso que podría afectar el acceso de sus exportaciones a uno de los mercados más importantes de la región.

