El Canal de Suez reabre al tránsito de buques gigantes y reimpulsa el comercio
Con el regreso de los portacontenedores de gran porte, Egipto marca la normalización del Canal de Suez, una vía clave para las exportaciones latinoamericanas hacia Asia y Medio Oriente.
El Canal de Suez, uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta, comenzó a recibir nuevamente portacontenedores de gran tamaño luego de varios meses de inestabilidad en la región del Mar Rojo.
El anuncio fue realizado por el almirante Ossama Rabiee, presidente de la Autoridad del Canal de Suez (SCA), tras el paso del CMA CGM Benjamin Franklin, un buque de 399 metros de eslora y 177.000 toneladas de capacidad, el más grande en transitar por la vía en los últimos dos años.
El retorno de estos buques marca la recuperación de la estabilidad regional y envía un mensaje de confianza a las principales navieras del mundo, luego de que el tráfico se redujera por tensiones geopolíticas en el estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el océano Índico.
Un corredor esencial para el comercio mundial
El Canal de Suez, ubicado en Egipto, une el mar Mediterráneo con el golfo de Suez, permitiendo una conexión directa entre Europa y Asia sin necesidad de rodear África por el Cabo de Buena Esperanza.
Su reactivación beneficia no solo a los países de esos continentes, sino también a América Latina, cuyos productos agrícolas, mineros y energéticos dependen del tránsito fluido por esta ruta para llegar a los mercados asiáticos y del Medio Oriente.
De acuerdo con organismos portuarios, hasta el 15 % del comercio marítimo latinoamericano con Asia pasa indirectamente por el Canal de Suez, especialmente en el caso de exportaciones de soja, carne, cobre, litio y celulosa desde Brasil, Chile, Perú y Argentina.
"El restablecimiento del tránsito de buques gigantes reduce los tiempos de envío desde Sudamérica a Asia y mejora la eficiencia logística global", señalan operadores del comercio marítimo.
Reacomodo de rutas y señales de estabilidad
Según la Autoridad del Canal, desde mayo se han restablecido 28 travesías de portacontenedores medianos, con tonelajes entre 130.000 y 160.000 toneladas, operados por CMA CGM y MSC, dos de las principales compañías del transporte mundial.
El almirante Rabiee explicó que los incentivos aplicados por Egipto y las mejoras de seguridad en el Mar Rojo han permitido que las navieras vuelvan a incluir esta ruta en sus itinerarios regulares.
La naviera francesa CMA CGM, por ejemplo, modificó el recorrido de su buque ZHENG HE para volver a transitar por el Canal de Suez, en lugar de rodear África, sumando nuevas rutas de conexión entre Europa, Medio Oriente, Asia y América Latina.
Impacto en América Latina
El retorno a la normalidad del Canal tiene un efecto directo sobre los costos logísticos y tiempos de tránsito de las exportaciones latinoamericanas. Las rutas entre Brasil y China, o entre Chile y los mercados del Sudeste Asiático, pueden acortar entre 10 y 15 días de navegación al utilizar Suez en lugar del Cabo de Buena Esperanza.
Además, el tráfico más fluido en el Canal contribuye a estabilizar los fletes internacionales, beneficiando tanto a exportadores de materias primas como a importadores de fertilizantes, maquinaria y agroinsumos provenientes de Asia.
Egipto refuerza su papel estratégico
El Canal de Suez transporta cerca del 12 % del comercio marítimo global, incluyendo buena parte del flujo de energía, alimentos e insumos industriales. Con la reanudación del paso de buques de gran tamaño, Egipto recupera su protagonismo como punto neurálgico del comercio internacional.
"El tránsito seguro de buques gigantes envía un mensaje de confianza al mundo: la estabilidad ha regresado al Mar Rojo", afirmó el almirante Rabiee.
Para América Latina, la noticia representa un alivio logístico y económico, al garantizar la continuidad de una ruta esencial para su conexión con Asia, Medio Oriente y Europa.

