Chile

Chile refuerza controles por influenza aviar en granjas avícolas

Autoridades sanitarias intensifican vigilancia tras nuevos casos de influenza aviar en Chile. El SAG pidió reforzar bioseguridad en planteles para proteger producción y exportaciones.

AgroLatam
AgroLatam es una red de periodistas especializados en agroindustria y agroalimentación en América Latina. Produce contenidos editoriales colectivos sobre producción, mercados, comercio agropecuario, innovación y políticas del sector.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile reforzó las medidas de vigilancia sanitaria en la región del Biobío y mantuvo reuniones con representantes de planteles avícolas industriales, luego de confirmarse nuevos casos de influenza aviar H5N1 en distintas zonas del país.

Las autoridades informaron que se detectaron contagios en aves silvestres en las regiones de Valparaíso y Maule, así como casos en aves domésticas en Valparaíso y O'Higgins, lo que llevó a activar protocolos preventivos y aumentar los controles en todo el territorio nacional.

Durante una reunión informativa realizada de manera telemática, el SAG explicó la situación sanitaria actual y pidió a los productores extremar las medidas de bioseguridad para evitar la propagación del virus, especialmente en las zonas con alta concentración de producción avícola.

Según indicó el encargado regional de Protección Pecuaria del SAG Biobío, César Escobar, el país activó el Sistema Nacional de Emergencia Sanitaria, lo que implica mayor vigilancia, muestreos permanentes y coordinación con organismos públicos y empresas privadas del sector.

En la región del Biobío se intensificaron los controles debido a la importancia productiva de la zona, donde existen 16 establecimientos industriales avícolas, con una capacidad cercana a 1,6 millones de aves de postura, lo que convierte a la región en un punto sensible ante posibles brotes.

La influenza aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta tanto a aves domésticas como silvestres y puede generar graves pérdidas productivas. En algunos casos excepcionales, también puede transmitirse a otras especies, incluido el ser humano, lo que obliga a mantener estrictos protocolos sanitarios.

El SAG recordó a los productores que deben cumplir las normas establecidas en el Sistema Nacional de Bioseguridad para Establecimientos Pecuarios, que exige controles de acceso, manejo sanitario, monitoreo permanente y notificación inmediata ante cualquier síntoma sospechoso.

Entre los signos de alerta se incluyen falta de apetito, problemas respiratorios, disminución en la postura de huevos, hinchazón de la cabeza, plumaje erizado, diarrea, descoordinación o muerte repentina de las aves.

Las autoridades sanitarias advirtieron que la detección temprana es clave para evitar la propagación del virus y proteger el estatus sanitario del país, especialmente por el impacto que un brote puede tener en el comercio internacional.

Chile logró recuperar su condición de país libre de influenza aviar en aves de corral en agosto de 2023, luego de un brote que afectó a más de 100.000 aves silvestres, cientos de criaderos de traspatio y varios establecimientos comerciales, lo que provocó el cierre temporal de decenas de mercados de exportación.

El sector avícola chileno depende en gran medida de la estabilidad sanitaria para mantener sus envíos al exterior, por lo que cualquier foco de la enfermedad genera preocupación en la industria y obliga a reforzar controles en toda la cadena productiva.

Las autoridades señalaron que el monitoreo continuará en todo el país y que se mantendrá el trabajo coordinado con productores para evitar que el virus vuelva a afectar la producción y las exportaciones.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados. Queda prohibida su reproducción total o parcial sin autorización.
Esta nota habla de: