Chile intensifica controles por influenza aviar y activa vigilancia en más de 200 predios
El SAG desplegó operativos sanitarios en Ñuble tras focos de influenza aviar y ya monitorea miles de aves de traspatio para evitar nuevos contagios.
Chile reforzó la vigilancia sanitaria en la Región de Ñuble luego de detectarse focos de influenza aviar en aves de traspatio. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) activó operativos en terreno con inspecciones, monitoreos clínicos y toma de muestras para evitar la propagación del virus y proteger la producción avícola del país.
Las brigadas sanitarias ya trabajan sobre 249 establecimientos rurales bajo vigilancia epidemiológica y realizaron muestreos sobre más de 1.000 aves de traspatio consideradas de riesgo.
Según explicaron desde el organismo, el objetivo es confirmar que la enfermedad permanezca contenida dentro de las zonas afectadas y evitar que alcance explotaciones productivas de mayor escala.
Cómo funciona el operativo sanitario en las zonas afectadas
El monitoreo se concentra principalmente en radios de tres kilómetros alrededor de focos positivos detectados en aves domésticas. Allí, veterinarios especializados realizan controles clínicos y análisis para detectar posibles nuevos contagios.
Javier Capponi, encargado pecuario regional del SAG Ñuble, explicó que el protocolo contempla dos etapas de vigilancia dentro de un período de 30 días.
"Primero verificamos que no existan síntomas compatibles con la enfermedad y luego realizamos toma de muestras para confirmar que no haya circulación viral", señaló.
Las autoridades aclararon además que actualmente no existen focos dentro de planteles avícolas industriales en la región, situación que permite mantener un radio sanitario más acotado.
Productores rurales extreman medidas para proteger sus aves
El SAG también intensificó las recomendaciones preventivas para pequeños productores y familias que crían aves en sus hogares. Entre las principales medidas aparecen mantener las aves en espacios protegidos, evitar el contacto con fauna silvestre y restringir el ingreso de personas a los gallineros.
El director regional subrogante del SAG, Gabriel Bustos, afirmó que el organismo mantiene vigilancia permanente para proteger el patrimonio sanitario chileno.
"Estamos acompañando el trabajo de las brigadas para asegurar que todas las medidas sanitarias se cumplan correctamente", indicó.
Desde el organismo insistieron además en la importancia de denunciar rápidamente síntomas sospechosos como plumaje erizado, decaimiento, diarrea persistente o cambios de color en crestas y patas.
Productores de la zona comenzaron a reforzar controles preventivos en sus criaderos. María Rosa Gatica, avicultora de la comuna de Pinto, aseguró que ya implementó las recomendaciones sanitarias entregadas por el SAG.
"Mantener las aves dentro del gallinero y usar ropa exclusiva para manejarlas nos da mayor tranquilidad", comentó.
El despliegue sanitario ocurre mientras distintos países de América Latina mantienen alerta epidemiológica frente a la expansión global de la influenza aviar y el impacto económico que podría generar sobre la producción de alimentos y el comercio avícola.

