China vuelve a comprar soja de EE.UU. y el mercado mira a Sudamérica
Beijing compró cerca de 1 millón de toneladas antes de la visita de Xi a Washington. El movimiento puede impactar en precios y negocios para Brasil y Argentina.
China compró cerca de 1 millón de toneladas de soja de Estados Unidos esta semana, antes de la esperada visita del presidente Xi Jinping a Washington a fines de septiembre. La operación vuelve a poner al comercio agrícola en el centro de la relación entre las dos potencias y genera atención en Sudamérica: un aumento sostenido de la demanda china por soja estadounidense podría modificar precios, primas y flujos comerciales para Brasil y Argentina.
Las nuevas adquisiciones llevan a China a cumplir casi la mitad del compromiso de comprar 25 millones de toneladas anuales de soja estadounidense hasta 2028, según lo informado por la Casa Blanca. Además, el USDA reportó recientemente ventas por 340.000 toneladas a China y otras 100.000 toneladas a destinos todavía no identificados, una señal de que la demanda del gigante asiático vuelve a ganar protagonismo en el mercado.
¿Qué puede cambiar para la soja de Brasil y Argentina?
El momento resulta especialmente relevante porque los inventarios de Brasil, principal exportador mundial de soja, vienen disminuyendo. Una menor disponibilidad brasileña puede abrir espacio para que Estados Unidos gane competitividad durante los próximos meses. Para el mercado sudamericano, la clave será observar si estas operaciones son compras puntuales o el comienzo de una estrategia más agresiva de Beijing.
Brasil tiene una exposición directa por su enorme participación en las importaciones chinas. Para Argentina, en cambio, el efecto puede sentirse principalmente a través de Chicago y del complejo industrial de harina y aceite de soja. Si una mayor competencia entre compradores sostiene las cotizaciones internacionales, el movimiento podría trasladarse a los precios regionales y a las decisiones comerciales de productores y exportadores.
Hay además un factor político que puede cambiar el escenario. China todavía mantiene un arancel adicional del 10% sobre productos estadounidenses, incluida la soja. Una eventual reducción de esa barrera podría facilitar el regreso de compradores privados chinos al mercado norteamericano y acelerar las operaciones.
Con Xi próximo a visitar Washington, la soja vuelve a convertirse en una pieza de la negociación entre China y Estados Unidos. Para Sudamérica, la pregunta ahora es cuánto comprará Beijing y si el nuevo acercamiento entre las dos potencias terminará redibujando el mapa global del comercio de la oleaginosa.

