Mercados

China vuelve al mercado y dispara al maíz y la soja: una oportunidad para Sudamérica

La recuperación de los granos en Chicago mejora las perspectivas para productores y exportadores de América Latina.

Ana Sofía Pineda
Redactora especializada en agricultura en América Latina. Cubre actualidad agropecuaria, política rural, innovación y comercio agroalimentario, con foco en el impacto regional de las decisiones productivas y regulatorias.

La suba del maíz y la soja en Estados Unidos volvió a encender las expectativas del mercado global de granos. El lunes 13 de julio, los futuros en Chicago cerraron con ganancias impulsados por nuevas compras de China, una sólida demanda exportadora y crecientes preocupaciones climáticas en el Medio Oeste estadounidense. La noticia importa especialmente para América Latina porque un repunte sostenido de los precios internacionales podría mejorar los ingresos de productores y exportadores de países como Brasil, Argentina y Paraguay, en un contexto de márgenes todavía ajustados y alta volatilidad en los mercados agrícolas.

La principal señal alcista llegó desde China. Exportadores privados informaron la venta de 136.000 toneladas de soja estadounidense para la campaña 2026/27, consolidando una tendencia de mayor participación del gigante asiático en el mercado norteamericano tras los avances en las negociaciones comerciales bilaterales. Los futuros de soja para noviembre cerraron en torno a los 439 dólares por tonelada, mientras los fondos de inversión incrementaron fuertemente sus posiciones compradoras, apostando a nuevas subas. Para Sudamérica, este escenario resulta clave porque cualquier cambio en el patrón de compras de China impacta directamente sobre las primas de exportación y la competitividad regional.

En paralelo, el maíz también mostró fortaleza. Las inspecciones de exportación de Estados Unidos alcanzaron 1,54 millones de toneladas, ubicándose cerca de las estimaciones más optimistas del mercado. Además, los embarques acumulados de la campaña se mantienen un 25% por encima del año pasado, reflejando una demanda internacional sostenida. A esto se suman pronósticos climáticos que anticipan temperaturas superiores a lo normal durante la segunda mitad de julio, justo en una etapa crítica para la definición de rendimientos. Cualquier deterioro productivo en Estados Unidos podría traducirse en menores disponibilidades globales y precios más elevados para los próximos meses.

Exportaciones de granos en Estados Unidos

ProductoVolumen semanalVariación interanual
Maíz1,54 millones de toneladas+25%
Soja419.000 toneladas-18%
Trigo373.000 toneladas-17%

Evolución de los futuros agrícolas

ProductoPrecio de cierreVariación diaria
Maíz diciembreUSD 182,4/t+0,9 USD/t
Soja noviembreUSD 439/t+1,5 USD/t
Trigo septiembre ChicagoUSD 233,4/t-1,8 USD/t

Los analistas manejan actualmente escenarios de producción muy diversos. Para el maíz estadounidense, las estimaciones de rendimiento oscilan entre 11,1 y 12,2 toneladas por hectárea, una diferencia superior al 10% que podría modificar significativamente el balance global de oferta y demanda. En soja, las proyecciones varían entre 3,49 y 3,62 toneladas por hectárea. Esta incertidumbre explica por qué los fondos especulativos comenzaron a abandonar posiciones bajistas y volvieron a apostar por un ciclo alcista en los granos.

Sin embargo, el trigo quedó al margen del optimismo. La presión de la cosecha y las ventas técnicas provocaron nuevas bajas en Chicago, a pesar de una mejora en las inspecciones de exportación. Los fondos continúan manteniendo una de las posiciones más bajistas entre los principales commodities agrícolas, lo que refleja las dudas del mercado respecto de una recuperación sostenida del cereal.

¿Qué significa esta suba para América Latina?

Para Argentina, Brasil y Paraguay, el repunte de los precios representa una señal positiva en momentos en que los productores comienzan a definir estrategias comerciales para la próxima campaña. Un mercado internacional más firme podría mejorar las perspectivas de ingresos por exportaciones, fortalecer los márgenes agrícolas y generar un mayor dinamismo en las ventas anticipadas.

Además, el aumento del petróleo por encima de los 83 dólares por barril, impulsado por nuevas tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz, añade un factor adicional de sostén para los mercados agrícolas debido al posible incremento de la demanda de biocombustibles y al encarecimiento de la logística internacional.

Aunque todavía es prematuro hablar de un nuevo ciclo alcista prolongado, el mercado comienza a considerar un escenario en el que la combinación de clima adverso en Estados Unidos, mayores compras chinas y una oferta global más ajustada podría abrir una nueva ventana de oportunidades para el agro sudamericano durante el segundo semestre del año.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: