Brasil

Un cambio de señal desde Beijing: China abre la puerta a carne brasileña sin desmonte

China concretó su primera compra de carne bovina brasileña con certificación libre de deforestación, un movimiento que empieza a redefinir las reglas del comercio ganadero global.

AgroLatam
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China dio un paso inédito en su política de abastecimiento de carne bovina al adquirir, por primera vez, un cargamento de carne brasileña certificada como libre de deforestación reciente. La operación se concretó en mayo y fue realizada entre la estatal china Cofco y MBRF, empresa que entonces operaba bajo la estructura de Marfrig.

El proceso de verificación estuvo a cargo de la auditora BDO, bajo los lineamientos del protocolo Boi na Linha y estándares definidos junto a organizaciones ambientalistas internacionales, lo que le otorga al embarque un valor simbólico y comercial de alto impacto.

Qué garantiza la certificación

Según la auditoría, la carne exportada provino de animales criados en áreas del Cerrado sin desmonte posterior a 2020 y en zonas de la Amazonia sin deforestación desde 2008, en línea con los compromisos ambientales asumidos por el sector exportador brasileño.

Además, se verificó que no existieran vínculos con áreas embargadas, territorios protegidos ni tierras indígenas, uno de los puntos más sensibles en la discusión internacional sobre ganadería y sostenibilidad en Brasil.

La trazabilidad abarcó toda la cadena productiva, incluyendo proveedores directos e indirectos, mediante un sistema de monitoreo geoespacial diario, una exigencia que hasta ahora pocos mercados habían reclamado de manera explícita.

Una señal fuerte para el mercado global

Para organizaciones como WWF, la compra representa una señal clara del rumbo que China comienza a trazar: priorizar cadenas de suministro libres de deforestación y con estándares ambientales verificables.

En la práctica, este movimiento puede acelerar la transición hacia requisitos más estrictos no solo para Brasil, sino también para otros países exportadores de carne bovina en América Latina, incluidos Argentina, Paraguay y Uruguay.

China es el principal destino de la carne brasileña y uno de los mayores importadores globales. Por eso, cualquier cambio en sus criterios de compra reordena el tablero del comercio internacional.

El desafío de escalar la trazabilidad

Desde MBRF reconocieron que ampliar la oferta de carne con garantía ambiental dependerá de mayor apoyo a los productores, especialmente a los medianos y pequeños, y de que la trazabilidad integral se convierta en una política pública obligatoria, acompañada por incentivos económicos que permitan ganar escala.

El desafío no es menor: avanzar hacia sistemas de control total implica inversiones en tecnología, gestión predial y cumplimiento normativo, pero también abre la puerta a mercados premium dispuestos a pagar por garantías ambientales.

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