China vuelve a comprar pollo brasileño tras levantar la suspensión sanitaria
La decisión confirma la confianza en los sistemas de control de Brasil y devuelve dinamismo al principal destino de sus exportaciones avícolas.
El comercio avícola entre Brasil y China volvió a la normalidad después de que Pekín levantara la suspensión que pesaba sobre la carne de pollo brasileña desde mayo, cuando se confirmó un caso de influenza aviar de alta patogenicidad en una granja comercial de Rio Grande do Sul. Aunque Brasil recuperó formalmente su estatus sanitario semanas después, las restricciones chinas permanecieron hasta que sus autoridades completaron el análisis de riesgo y las auditorías necesarias para validar la situación en terreno.
La decisión, anunciada por la Administración General de Aduanas de China, tiene efecto inmediato y marca un punto de inflexión para el sector, ya que China es el principal destino del pollo brasileño. En lo que va de 2024, el país asiático importó más de 353.000 toneladas, generando ingresos por US$ 786,9 millones. Solo entre enero y mayo -antes del caso sanitario- las ventas ya sumaban 228.000 toneladas.
A pesar del embargo parcial, las exportaciones brasileñas de pollo entre enero y octubre alcanzaron 4,378 millones de toneladas, prácticamente en línea con el año anterior, lo que demuestra la diversificación de mercados y la capacidad del país para sostener volúmenes incluso bajo restricciones temporales.
El ministro de Agricultura, Carlos Fávaro, destacó que la reapertura confirma la reputación de Brasil como proveedor confiable, tanto por la calidad y estabilidad de la oferta como por la solidez de sus sistemas de control sanitario. "La reapertura de mercados tras el episodio de influenza aviar demuestra que el país responde con rigor y transparencia", afirmó.
El sector privado también celebró el anuncio. La Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) señaló que la recuperación del mercado chino es el resultado de una negociación extensa que incluyó la revisión de certificados sanitarios, acciones diplomáticas y la coordinación entre organismos públicos y empresas exportadoras. Para la entidad, el restablecimiento pleno de las compras confirma la eficacia de la estrategia conjunta liderada por el Ministerio de Agricultura.
La reapertura de China se suma a la decisión reciente de la Unión Europea, que también habilitó nuevamente las importaciones de pollo brasileño. Con esto, todos los principales compradores del producto han normalizado su comercio, un escenario que da previsibilidad a la industria avícola de Brasil y proyecta un cierre de año más estable para el sector.

