China reactivó compras de soja en Sudamérica y volvió a mover el mercado global
La caída de primas en Brasil aceleró nuevas compras chinas de soja y reactivó ventas en Sudamérica en medio de tensiones globales y presión climática.
El mercado internacional de la soja volvió a mostrar fuertes movimientos luego de que China retomara compras de soja sudamericana aprovechando la caída de las primas FOB en Brasil, un movimiento que volvió a darle dinamismo al comercio agrícola regional y reactivó operaciones en medio de un escenario global todavía cargado de incertidumbre política y climática.
Operadores internacionales confirmaron la compra de siete cargamentos de soja brasileña por parte de importadores chinos. Las operaciones incluyeron embarques programados entre junio y septiembre de este año, además de un barco para marzo de la próxima campaña.
La baja de aproximadamente 17 centavos en las primas brasileñas mejoró la competitividad de la soja sudamericana frente a la mercadería estadounidense, generando nuevas oportunidades comerciales para exportadores brasileños y operadores vinculados al mercado asiático.
El movimiento volvió a mostrar el peso determinante que tiene China sobre el mercado global de granos. Cada cambio en el ritmo de compras del gigante asiático suele generar impacto inmediato sobre precios, primas, logística y expectativas comerciales en Sudamérica y Estados Unidos.
Brasil acelera ventas mientras China aumenta molienda
La recuperación de operaciones coincidió además con un mayor ritmo de comercialización por parte de productores brasileños, que aprovecharon recientes mejoras de precios para vender cerca de un millón de toneladas de soja.
Una parte importante de esas ventas correspondió incluso a soja de la próxima campaña, reflejando que algunos productores buscan asegurar márgenes en un contexto de alta volatilidad internacional.
Pese al renovado interés comercial, consultoras privadas brasileñas proyectan un crecimiento relativamente moderado del área sembrada de soja para la nueva temporada, con una expansión cercana a 400 mil hectáreas.
En paralelo, la actividad industrial en China volvió a mostrar señales de mayor movimiento. La molienda semanal de soja aumentó hasta alcanzar 2 millones de toneladas, frente a 1,54 millones de la semana anterior.
El incremento refleja una demanda más activa de harina de soja dentro del mercado chino, donde las existencias del subproducto cayeron hasta unas 240 mil toneladas.
Los stocks de soja almacenados en puertos chinos también crecieron y alcanzaron 5,84 millones de toneladas, mientras que las reservas de aceite de soja se mantuvieron relativamente estables.
En los puertos chinos se negociaron además más de 340 mil toneladas de harina de soja para entregas futuras, señal de que parte de la industria continúa buscando cobertura ante posibles cambios de precios.
El mercado sigue pendiente de Estados Unidos y la tensión geopolítica
Mientras Sudamérica gana protagonismo exportador, el mercado internacional continúa observando de cerca el desarrollo climático en Estados Unidos, donde las condiciones meteorológicas empiezan a jugar un papel importante sobre las perspectivas productivas de la nueva campaña.
Los pronósticos muestran lluvias sobre las Planicies del Sur y la región del Delta estadounidense, acompañadas por temperaturas más cálidas que podrían favorecer el desarrollo inicial de los cultivos.
En el plano técnico, la soja logró superar máximos previos durante las últimas ruedas, aunque el mercado mantiene un comportamiento extremadamente volátil, alternando subas importantes con correcciones rápidas de corto plazo.
Desde marzo, el mercado registró varios rallys seguidos por caídas abruptas de entre 40 y 90 centavos por bushel, reflejando la sensibilidad de los operadores frente a cualquier cambio climático, político o comercial.
Uno de los principales focos de atención sigue siendo la relación entre China y Estados Unidos. Fondos especulativos mantienen apuestas sobre futuras compras chinas de soja estadounidense para la nueva campaña, aunque gran parte del mercado considera que esa demanda ya fue incorporada en las proyecciones actuales del USDA.
El mayor factor de incertidumbre continúa siendo geopolítico. Una eventual escalada de tensión entre Washington y Pekín por Taiwán podría alterar nuevamente el flujo global de comercio agrícola y modificar de forma abrupta el escenario de precios internacionales de la soja.
En paralelo, otros mercados vinculados al complejo sojero también muestran movimientos relevantes. Argentina registró exportaciones de 56 mil toneladas de aceite de soja, mientras que países como Guatemala, Túnez y Sudáfrica continúan buscando abastecimiento de harina y poroto para los próximos meses.
La combinación de demanda china, clima estadounidense y tensión geopolítica sigue dejando al mercado mundial de soja en una zona de fuerte sensibilidad, donde cualquier cambio puede alterar rápidamente el equilibrio comercial global.

