Colombia limita exportación de ganado en pie y genera tensión en el sector
El Gobierno propone aranceles y cupos para frenar ventas externas y contener precios, mientras ganaderos advierten impacto en mercados.
El Gobierno de Colombia publicó en 2026 un borrador de decreto que restringe la exportación de ganado en pie, especialmente de machos menores de dos años, e introduce un arancel del 10% y cupos limitados de exportación, con el objetivo de contener el precio de la carne en el mercado interno. La medida involucra al Ministerio de Agricultura y al sector ganadero, y resulta relevante porque impacta directamente en el comercio exterior y en la estructura de precios de alimentos básicos.
El proyecto surge tras un análisis oficial que vincula el aumento de exportaciones con la suba en los precios de la carne, que registró una inflación del 11,73% en enero de 2026. Según el documento, las ventas externas habrían reducido la disponibilidad de animales en el mercado local, presionando los costos para los consumidores.
Uno de los puntos centrales del decreto es que el 73% de los bovinos exportados en pie corresponde a machos jóvenes, un segmento clave para la reposición del stock y la producción de carne. En este contexto, el Gobierno busca intervenir para asegurar el abastecimiento interno.
Aranceles, cupos y debate en el sector
La propuesta establece un cupo de exportación de 66.700 animales por seis meses, además de la aplicación de un arancel del 10%, lo que modifica las condiciones de competitividad del sector frente a otros países exportadores como Brasil y Uruguay.
Desde el Gobierno, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, defendió la iniciativa señalando que el objetivo es proteger el inventario ganadero y evitar presiones inflacionarias en la canasta básica.
El decreto también plantea una reorganización de las subpartidas arancelarias, creando categorías específicas dentro del código 0102.29.90.20, con el fin de mejorar el seguimiento estadístico y el control del flujo exportador.
Además, se contempla que los exportadores que alcancen su límite puedan acceder a incentivos del Fondo de Estabilización de Precios (FEP), orientados a fomentar la exportación de carne con mayor valor agregado en lugar de animales en pie.
Sin embargo, la medida generó una rápida reacción del sector. Referentes como Juan Gonzalo Botero, exviceministro de Agricultura y expresidente de Aexgan, cuestionaron la base técnica del decreto. Según sus estimaciones, las exportaciones de ganado en pie representaron apenas el 0,8% del inventario total en 2025 y el 3,5% de los machos jóvenes, cifras que contrastan con las utilizadas por el Gobierno.
El sector advierte que las restricciones podrían derivar en la pérdida de mercados estratégicos, como Egipto y Arabia Saudita, además de reducir la competitividad internacional de la ganadería colombiana.
A esto se suma la preocupación por posibles conflictos con acuerdos comerciales internacionales, incluyendo compromisos en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el GATT, lo que podría abrir disputas comerciales.
El eje del debate se centra en el equilibrio entre el control de precios internos y la sostenibilidad del negocio exportador. Mientras el Gobierno busca intervenir para moderar el costo de la carne, los productores advierten que la medida podría afectar una actividad que ha mostrado crecimiento en los últimos años.
La evolución del decreto, actualmente en etapa de consulta, será determinante para definir el rumbo del comercio ganadero en Colombia y su posicionamiento en los mercados internacionales.

