Colombia bate récord en leche, pero crecen importaciones y presión
La producción láctea alcanzó su nivel más alto en 20 años, pero el aumento de importaciones y el TLC con EE.UU. generan alerta en el sector.
La producción de leche en Colombia alcanzó en 2025 su nivel más alto en dos décadas, con un total de 8.405 millones de litros, impulsada por mejores condiciones climáticas, recuperación del consumo y un aumento en el precio al productor. Sin embargo, este crecimiento convive con un fuerte incremento de importaciones, lo que introduce nuevas tensiones en el mercado interno.
De acuerdo con datos de la Unidad de Seguimiento de Precios de Leche (USP) analizados por la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), el volumen superó ampliamente registros anteriores, consolidando una recuperación del sector tras años de volatilidad productiva.
El principal motor del crecimiento fue el clima. Durante gran parte del año, las regiones lecheras registraron mayor disponibilidad de pasturas, lo que mejoró la alimentación del ganado y elevó la productividad por vaca. Este factor permitió sostener un incremento significativo en la producción sin necesidad de expandir fuertemente el rodeo.
A esto se sumó una mejora en el consumo interno. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el consumo per cápita aumentó de 154 a 168 litros anuales, reflejando una recuperación progresiva de la demanda.
Más producción, pero con presión externa creciente
El repunte del consumo estuvo vinculado a una mejora en el poder adquisitivo de los hogares, favorecida por el aumento del salario mínimo y la estabilidad relativa de los precios de los lácteos. En paralelo, el precio al productor mostró una tendencia alcista y alcanzó los $2.125 por litro en diciembre, lo que incentivó la producción y fortaleció la rentabilidad del sector.
Sin embargo, el frente externo muestra un escenario más complejo. Durante 2025, las importaciones de productos lácteos crecieron 24,7% en volumen, alcanzando 77.605 toneladas por un valor de US$254,6 millones, mientras que las exportaciones, aunque también crecieron, se ubicaron muy por debajo en volumen y valor.
El aumento de las compras externas responde, en gran medida, a la caída de precios internacionales y a una tasa de cambio más favorable para la importación. Estados Unidos se mantiene como el principal proveedor, especialmente en leche en polvo.
Este contexto se profundiza con un cambio estructural en 2026. Desde el 1° de enero, la leche en polvo estadounidense ingresa a Colombia con arancel cero, tras la finalización del cronograma de desgravación del Tratado de Libre Comercio (TLC). La eliminación de restricciones abre la puerta a un mayor volumen de importaciones en un mercado que ya muestra señales de saturación.
Además, se observa un incremento en la entrada de quesos importados, que compiten directamente con la producción nacional y presionan a la industria local.
El balance del sector muestra así una doble dinámica: récord productivo impulsado por factores internos, pero con un mercado cada vez más expuesto a la competencia internacional. En este marco, la sostenibilidad del crecimiento dependerá de la capacidad del sector para mejorar su competitividad frente a un entorno externo más exigente.

