Fedeple advierte el cierre de más de 100 lecherías en Santa Cruz y caída del 30% en la producción
El encarecimiento de los insumos, la falta de reglas claras y la cotización del dólar paralelo golpean al sector lechero boliviano. Los productores piden fijar el precio base en Bs 7 por litro.
La Federación de Productores de Leche (Fedeple) alertó sobre una crisis sin precedentes en la lechería cruceña, con el cierre de 117 estancias y una reducción superior al 30% en la producción departamental, que hoy no supera los 100.000 litros diarios.
El presidente de Fedeple, Juan Manuel Rojas, explicó que el incremento en los costos de producción -impulsado por el dólar paralelo, el encarecimiento de los granos y la dependencia de insumos importados- está poniendo en riesgo la sostenibilidad del sector. "El 98% de los productos veterinarios son importados, y los costos han sobrepasado el precio de venta. Necesitamos reglas claras para producir leche y garantizar la seguridad alimentaria del país", advirtió.
Costos en alza y precios desactualizados
Según Fedeple, el precio actual que se paga al productor no refleja los costos reales. En un ampliado realizado esta semana, el gremio determinó actualizar el valor base a Bs 7 por litro de leche cruda, con bonificaciones adicionales para cubrir el incremento en los insumos.
Rojas recordó que durante las negociaciones con el Gobierno en mayo, se había estimado un costo de producción de Bs 5,90 por litro, con la promesa de proveer soya y maíz subsidiados a través de Emapa, algo que no se cumplió. "Hoy producir un litro de leche cuesta 7 bolivianos. Si no se ajusta el precio, más establos seguirán cerrando", sostuvo.
El dirigente también pidió al Ejecutivo eliminar las bandas de precios, los cupos y las restricciones que limitan la producción, y reclamó medidas urgentes para garantizar la seguridad alimentaria del país. "Aún estamos a tiempo de salvar la producción lechera nacional, pero necesitamos certidumbre y políticas claras", señaló.
Santa Cruz concentra la mayor parte de la producción láctea de Bolivia y abastece a gran parte del mercado interno. Sin embargo, la combinación de altos costos de alimento, energía y medicamentos veterinarios ha llevado a que muchas lecherías reduzcan su hato o suspendan operaciones.
El sector teme que, de no revertirse la tendencia, la caída de la producción afecte directamente el abastecimiento de leche y derivados, comprometiendo la seguridad alimentaria del país.
Fedeple insiste en la necesidad de políticas estables, incentivos para el productor y acceso a crédito productivo, así como la revisión del esquema de compras de la industria y del rol estatal en la provisión de insumos.
El llamado del gremio refleja el creciente malestar de los productores ante una coyuntura marcada por incertidumbre económica y pérdida de rentabilidad, en un rubro que históricamente ha sido clave para la seguridad alimentaria y el empleo rural en Bolivia.

