Mercados

Mar Negro en crisis: los ataques amenazan el comercio mundial de granos

La escalada bélica entre Rusia y Ucrania golpea uno de los mayores corredores agroexportadores y genera tensión en los mercados globales de trigo, maíz y girasol.

Rodrigo Castañeda
Periodista especializado en agroindustria y mercados. Cubre comercio, políticas públicas y tendencias del sector agropecuario, con enfoque técnico y sostenible.

La intensificación de los ataques militares entre Rusia y Ucrania durante este fin de semana volvió a encender las alarmas en los mercados agrícolas internacionales. Las Fuerzas Armadas de Ucrania informaron el sábado el ataque contra 13 buques de la flota rusa en los mares Negro y de Azov, mientras que un granelero de propiedad turca fue alcanzado por misiles rusos cuando transportaba cereales por el corredor ucraniano. La escalada importa porque el Mar Negro concentra una porción decisiva de los flujos comerciales mundiales de trigo, maíz y aceites vegetales, convirtiéndose en un nodo estratégico para la seguridad alimentaria y la formación de precios internacionales.

Según datos difundidos por las autoridades ucranianas, en la última semana ya suman 172 los buques rusos atacados, un escenario que está comprometiendo seriamente la capacidad logística de Moscú. Rusia, primer exportador mundial de trigo, se encuentra además en plena cosecha de trigo de invierno, precisamente en un momento en que los mercados necesitan fluidez en las exportaciones para evitar tensiones sobre la oferta global. Ante esta situación, el Kremlin intenta reorientar parte de sus embarques hacia corredores alternativos en el Báltico y el Caspio, además de fortalecer conexiones ferroviarias con destinos asiáticos.

Mar Negro en crisis: los ataques amenazan el comercio mundial de granos

El conflicto también afecta severamente a Ucrania, aunque desde una posición más vulnerable. A diferencia de Rusia, que dispone de una flota propia para abastecer a parte de sus compradores, Kiev depende casi exclusivamente de operadores marítimos internacionales. La continuidad de los ataques amenaza con disparar los costos de los seguros marítimos y volver económicamente inviables muchos embarques de granos, un factor que podría reducir la oferta exportable y aumentar la volatilidad de los precios FOB y CIF en los principales mercados importadores.

Las imágenes del sistema de monitoreo marítimo Marine Traffic muestran extensas áreas del Mar Negro prácticamente sin tránsito comercial, reflejando el temor de navieras y operadores a sufrir ataques con drones o misiles. El "estrangulamiento" de este corredor logístico genera preocupación entre importadores de África, Medio Oriente y Asia, regiones altamente dependientes de los suministros provenientes de Rusia y Ucrania para garantizar su abastecimiento de cereales y alimentos balanceados.

Mar Negro en crisis: los ataques amenazan el comercio mundial de granos

El trigo aparece como el producto más expuesto en el corto plazo debido al liderazgo exportador ruso. Sin embargo, las implicancias podrían ampliarse en los próximos meses. En septiembre comenzará la cosecha ucraniana de maíz y girasol, dos commodities agrícolas fundamentales para la economía del país y con fuerte incidencia en la dinámica de precios internacionales. Cualquier interrupción en la salida de estos productos podría alterar las cadenas de valor agroalimentarias y reforzar las presiones inflacionarias sobre los alimentos a nivel global.

Analistas del comercio agrícola advierten que el escenario también incrementa los riesgos sobre la seguridad alimentaria mundial. La combinación de conflictos geopolíticos, variabilidad climática y mayores costos logísticos vuelve a poner en evidencia la fragilidad de las cadenas de suministro. América Latina, como gran proveedor global de alimentos, podría encontrar oportunidades comerciales ante eventuales faltantes, aunque también enfrentaría una mayor volatilidad en los mercados y en los costos del transporte internacional.

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