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Derrumbe del trigo en EE.UU.: la sequía dispara pérdidas y tensiona los mercados

La sequía extrema y las heladas golpean al trigo de invierno en EE.UU., con fuerte impacto en rindes, precios internacionales y la cadena agroindustrial.

Ana Silva
Periodista agropecuaria especializada en sostenibilidad, innovación y desarrollo rural en América Latina.

En mayo de 2026, el USDA informó que el 40% del trigo de invierno en Estados Unidos se encuentra en condición mala o muy mala, producto de una sequía severa combinada con daños por heladas, un escenario que ya impacta en los rendimientos, los precios internacionales y la estabilidad de la cadena agroindustrial.

El dato surge del informe WASDE y cobra relevancia global: Estados Unidos es un actor clave en el comercio mundial de trigo, por lo que cualquier caída productiva repercute directamente en la oferta exportable, los precios internacionales y los costos de alimentación animal.

La campaña 2026 está marcada por condiciones climáticas excepcionales. La sequía cubrió más del 60% del territorio de los 48 estados continentales durante varias semanas, con picos cercanos al 63%, niveles comparables con los eventos más severos de las últimas décadas.

A esto se sumaron heladas tardías que afectaron cultivos debilitados, especialmente en zonas productoras clave como Kansas, Oklahoma y Texas.

Como consecuencia, el USDA proyecta una producción de trigo de invierno de 28,6 millones de toneladas, lo que representa una caída del 25% interanual. La superficie a cosechar se estima en 8,9 millones de hectáreas, sobre un total implantado de aproximadamente 13,1 millones de hectáreas.

El deterioro productivo se refleja en la relación entre superficie cosechada y sembrada, un indicador clave para medir pérdidas por abandono.

Relación cosechado/sembrado de trigo de invierno en EE.UU.

AñoRatio cosechado/sembrado (%)Fuente
201777.3%USDA
201876.0%USDA
201978.1%USDA
202075.0%USDA
202175.6%USDA
202270.5%USDA
202366.9%USDA
202478.1%USDA
202576.9%USDA
202667.9%USDA

El ratio de 67,9% en 2026 se ubica muy por debajo del promedio de la última década (74,2%), evidenciando un nivel elevado de abandono de lotes por falta de humedad y daños climáticos. La condición del cultivo confirma la gravedad del escenario:

Condición del trigo de invierno en EE.UU. (semana finalizada el 10 de mayo de 2026)

CategoríaPorcentaje (%)Cobertura
Excelente5%18 principales estados productores
Bueno23%18 principales estados productores
Regular32%18 principales estados productores
Malo24%18 principales estados productores
Muy malo16%18 principales estados productores

Casi el 40% del trigo se encuentra en condiciones malas o muy malas, mientras que solo el 28% presenta un estado bueno o excelente, lo que anticipa menores rendimientos y posible deterioro en la calidad comercial del grano.

Estados como Nebraska (82% en condición mala/muy mala), Colorado (52%) y Kansas (51%) muestran los niveles más críticos.

Un patrón que refleja mayor volatilidad climática

El análisis histórico muestra que estos niveles críticos no son frecuentes, pero sí recurrentes en contextos de sequía severa.

Porcentaje de trigo en condición mala/muy mala en EE.UU.

AñoMalo/Muy malo (%)Fuente
2000~10%USDA
2001~18%USDA
2002~15%USDA
2003~25%USDA
2004~12%USDA
2005~30%USDA
2006~48%USDA
2007~20%USDA
2008~22%USDA
2009~15%USDA
2010~10%USDA
2011~45%USDA
2012~18%USDA
2013~30%USDA
2014~44%USDA
2015~12%USDA
2016~10%USDA
2017~15%USDA
2018~35%USDA
2019~12%USDA
2020~10%USDA
2021~18%USDA
2022~20%USDA
2023~40%USDA
2024~18%USDA
2025~20%USDA
2026~40%USDA

Solo en ocho ocasiones desde 1998 se alcanzó el umbral del 40%, lo que subraya la excepcionalidad del ciclo actual.

El deterioro productivo tiene consecuencias directas. La menor producción reduce la oferta global de trigo, lo que puede impulsar los precios internacionales y aumentar la volatilidad en los mercados de commodities.

Para los productores, el contexto implica mayores desafíos en costos de insumos, gestión de riesgo y cobertura mediante seguros agrícolas. A nivel político, podría intensificarse el debate sobre herramientas del farm bill y programas del USDA.

Además, la cadena agroindustrial y el sector ganadero enfrentan mayores costos, especialmente en alimentación, lo que puede trasladarse a precios finales.

La campaña 2026 se consolida como una advertencia sobre la vulnerabilidad del sistema agrícola frente al cambio climático. La adopción de agricultura de precisión, prácticas sostenibles y tecnologías resilientes será clave para mitigar riesgos futuros.


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