Decomisan 8 toneladas de pollo en Bolivia por riesgos para la salud pública
Una inspección sanitaria detectó irregularidades en una carga destinada a La Paz. El producto fue destruido para evitar su llegada a los consumidores.
Las autoridades sanitarias de Bolivia decomisaron y destruyeron ocho toneladas de pollo destinadas a la ciudad de La Paz luego de detectar que la mercadería no cumplía con las condiciones exigidas para el consumo humano. La intervención se realizó durante controles rutinarios de inocuidad alimentaria y evitó que el producto ingresara a la cadena de comercialización.
La carga tenía como destino final los consumidores paceños, pero durante la inspección se identificaron irregularidades que motivaron la inmovilización inmediata del embarque y su posterior eliminación bajo protocolos sanitarios.
La medida fue ejecutada por el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), organismo responsable de supervisar el cumplimiento de las normas sanitarias para alimentos de origen animal y vegetal en Bolivia.
Detectan fallas en el estado del producto y en su transporte
Según la información oficial, las observaciones realizadas durante la inspección no estuvieron relacionadas únicamente con las características del producto, sino también con las condiciones de embalaje y transporte utilizadas para su traslado.
Los inspectores verificaron que la carga no reunía los requisitos mínimos para garantizar su inocuidad, por lo que se determinó que no podía ser destinada al consumo humano en ninguna región del país.
Las autoridades también señalaron deficiencias en los materiales utilizados para la carga y el acondicionamiento de la mercadería, elementos considerados fundamentales para preservar la calidad sanitaria de alimentos perecederos como la carne avícola.
El hallazgo se produjo durante los controles permanentes que se realizan en puntos estratégicos de ingreso y salida de mercancías, parte de las acciones destinadas a prevenir riesgos para la salud pública.
Destrucción sanitaria para evitar riesgos a los consumidores
Tras el decomiso, la carga fue trasladada a una zona habilitada para este tipo de procedimientos, donde se realizó la inspección final y posteriormente se ejecutó su destrucción mediante entierro sanitario controlado.
Este mecanismo busca evitar que productos considerados no aptos para el consumo puedan regresar al mercado informal o representar riesgos para la población.
Las autoridades destacaron que la intervención fue resultado de procedimientos rutinarios de vigilancia sanitaria y no respondió a denuncias previas o alertas específicas.
El caso vuelve a poner el foco sobre la importancia de los controles de inocuidad en las cadenas de abastecimiento de alimentos, especialmente en productos de origen animal que requieren condiciones estrictas de conservación, transporte y almacenamiento.
Bolivia mantiene programas permanentes de fiscalización destinados a verificar el cumplimiento de las normas sanitarias y proteger a los consumidores frente a posibles riesgos asociados a alimentos que no cumplen con los estándares exigidos por la normativa vigente.
La destrucción de las ocho toneladas de pollo evitó que una carga observada por las autoridades sanitarias llegara a los puntos de venta y reafirma el papel de los controles oficiales dentro de la estrategia de seguridad alimentaria del país.

