Paraguay

Dólar en retroceso: la ganadería paraguaya siente el golpe en los márgenes

La apreciación del guaraní frente al dólar vuelve a tensar la ecuación del productor. Desde la ARP advierten que el impacto cambiario ya supera cualquier mejora de precios.

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La Asociación Rural del Paraguay (ARP) volvió a encender señales de alerta por el nivel del tipo de cambio y sus consecuencias sobre la rentabilidad del sector productivo, con especial preocupación en la ganadería orientada a la exportación. Según la entidad, la rápida apreciación del guaraní frente al dólar está erosionando los márgenes del productor y generando un escenario de mayor incertidumbre para la inversión.

Desde la gremial señalan que la caída del dólar se profundizó en los últimos meses sin una intervención clara de la autoridad monetaria, lo que amplificó el impacto negativo sobre el negocio exportador. En un contexto donde los ingresos se liquidan en dólares pero gran parte de los costos se pagan en moneda local, el desbalance cambiario se vuelve cada vez más difícil de absorber.

Si bien los precios internacionales de la carne muestran firmeza e incluso algunas subas, desde la ARP advierten que no alcanzan para compensar la pérdida generada por el tipo de cambio. El resultado es una compresión directa de los márgenes que afecta la sostenibilidad de la actividad y limita la capacidad de planificar a mediano plazo.

El fenómeno, aclaran desde la entidad, no es exclusivo de Paraguay. La política monetaria internacional, marcada por tasas más bajas en Estados Unidos, influye en la dinámica regional. Sin embargo, sostienen que el ajuste local fue especialmente brusco, lo que dejó al productor con menos herramientas para amortiguar el golpe.

Venta en dólares, reposición en guaraníes

Uno de los puntos más sensibles del actual escenario es el descalce entre la venta del ganado gordo y la compra de la reposición. Mientras la hacienda terminada se comercializa en dólares, los terneros se pagan en guaraníes y atraviesan un proceso de fuerte valorización.

Desde la ARP explican que hoy muchos productores ingresan al negocio de la invernada con márgenes negativos desde el arranque. En la práctica, una parte importante de la producción futura se destina únicamente a recuperar lo invertido, antes de comenzar a generar rentabilidad real.

A esto se suma una zafra de terneros que se proyecta muy firme, impulsada por una oferta más ajustada y una demanda sostenida. La combinación de tipo de cambio desfavorable, relación flaco-gordo exigida y precios elevados de reposición incrementa la volatilidad del negocio y refuerza una lógica defensiva en la toma de decisiones.

"Cuando el riesgo aumenta y los números se vuelven inciertos, el capital se retrae", repiten puertas adentro de la entidad. En ese contexto, la ganadería pierde atractivo frente a otras actividades que hoy ofrecen ecuaciones más previsibles.

Pocas señales y decisiones en pausa

En cuanto a posibles correcciones, desde la ARP reconocen que el mensaje oficial ha sido dejar que el tipo de cambio flote sin intervención del Banco Central del Paraguay. Si bien el diálogo con las autoridades es permanente, por ahora no se visualizan señales concretas de cambios en la política cambiaria en el corto plazo.

El frente cambiario también se cruza con la discusión sobre la recomposición del stock ganadero y la necesidad de producir más terneros. Desde la gremial valoran las herramientas de financiamiento impulsadas por el Gobierno, pero insisten en que el eje sigue siendo la rentabilidad.

Sin márgenes adecuados, advierten, el crédito pierde sentido y puede incluso agravar la situación del productor. En un escenario de números ajustados y mayor exposición al riesgo, parte del capital comienza a migrar hacia la agricultura, donde hoy las cuentas cierran con mayor claridad.

Para la ARP, el mensaje es directo: sin una ecuación económica razonable, no habrá inversión sostenida ni crecimiento del sector, más allá de los buenos precios internacionales o de los instrumentos financieros disponibles.

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