Los seis acontecimientos que pueden cambiar la economía mundial antes de fin de año
El segundo semestre de 2026 estará marcado por decisiones geopolíticas, comerciales y financieras que podrían redefinir el crecimiento global y el rumbo de los mercados.
La economía mundial inicia el segundo semestre de 2026 con una serie de desafíos que podrían modificar las previsiones de crecimiento elaboradas por los principales organismos internacionales. Un informe difundido este martes por Oxford Economics advierte que la estabilidad del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, junto con la evolución del comercio internacional, las decisiones de los bancos centrales y el desempeño de China, serán los factores que determinarán el comportamiento de la inflación, los precios del petróleo, las cadenas de suministro y las inversiones durante los próximos meses. El escenario resulta clave porque impactará directamente sobre el comercio, las materias primas y el crecimiento de las principales economías.
Las proyecciones de Oxford Economics estiman que el Producto Bruto Interno (PBI) mundial crecerá a un ritmo anualizado del 3,1% durante la segunda mitad del año, frente al 1,6% registrado en el primer semestre. Sin embargo, el informe aclara que ese escenario depende de que no se profundicen las tensiones geopolíticas ni resurjan conflictos que alteren el suministro energético global. Para los analistas, el acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán continúa siendo frágil y cualquier ruptura podría desencadenar un nuevo shock petrolero con efectos inmediatos sobre la inflación y las condiciones financieras internacionales.
El petróleo vuelve a ser la variable que concentra todas las miradas
Los economistas consideran que el precio del petróleo será el principal termómetro de la economía global durante el resto del año. Si el entendimiento entre Estados Unidos e Irán logra sostenerse, el mercado podría beneficiarse con un escenario de menor presión inflacionaria gracias a valores del crudo relativamente estables. Oxford Economics proyecta que el Brent promediará niveles apenas superiores a US$70 por barril, aunque reconoce que cualquier escalada militar en Medio Oriente podría disparar rápidamente las cotizaciones y trasladar mayores costos a toda la economía mundial, desde el transporte hasta la producción industrial y agroalimentaria.
La preocupación también alcanza a las cadenas globales de suministro, especialmente aquellas vinculadas con la industria tecnológica y la infraestructura de inteligencia artificial. Un eventual recrudecimiento del conflicto afectaría el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta, comprometiendo el abastecimiento de petróleo y gas hacia Asia y elevando los costos logísticos para numerosos sectores productivos. Este escenario también impactaría sobre la producción industrial y las exportaciones de las economías asiáticas.
Aranceles, China y bancos centrales completan un semestre cargado de incertidumbre
Otro foco de atención será la política comercial de Estados Unidos. Durante julio vencen los aranceles temporales aplicados bajo la Sección 122, mientras la administración estadounidense ya prepara nuevos gravámenes permanentes que podrían modificar el comercio internacional y aumentar las tensiones con China y otros socios estratégicos. A este contexto se suman la revisión del T-MEC, las investigaciones comerciales entre la Unión Europea y China, y posibles restricciones para productos tecnológicos y semiconductores, elementos que podrían alterar nuevamente los flujos comerciales globales.
En paralelo, los mercados seguirán de cerca la evolución de la economía china, especialmente el comportamiento del sector inmobiliario, el consumo interno y la inflación industrial. Al mismo tiempo, las próximas reuniones de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra serán determinantes para definir el costo del financiamiento mundial. Las decisiones sobre tasas de interés influirán directamente sobre las inversiones, el valor del dólar, los precios de las materias primas y el desempeño de las economías emergentes.
Un semestre donde cada decisión política tendrá impacto económico global
Además de los factores económicos, el calendario político también podría modificar el escenario financiero internacional. Las elecciones legislativas de Estados Unidos, los comicios generales en Brasil y la situación política en Israel aparecen entre los acontecimientos que seguirán de cerca los inversores. Oxford Economics concluye que todos estos riesgos están profundamente interconectados, por lo que un cambio en cualquiera de ellos puede desencadenar efectos en cadena sobre los mercados, el comercio internacional y las perspectivas de crecimiento para 2027. En un contexto de alta volatilidad, gobiernos, empresas y exportadores deberán prepararse para un semestre donde la geopolítica y la economía volverán a caminar de la mano.

