Ecuador avanza con fincas ganaderas libres de brucelosis y tuberculosis
El programa sanitario busca mejorar la producción lechera y abrir mejores oportunidades comerciales para productores de Tungurahua.
Ecuador puso en marcha un programa sanitario para certificar fincas ganaderas libres de brucelosis y tuberculosis bovina en la parroquia El Triunfo, provincia de Tungurahua, una medida que apunta a fortalecer la producción lechera, mejorar la sanidad animal y facilitar el acceso comercial de los productores locales. El proceso, coordinado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), comenzó en mayo de 2025 y ya involucra a 19 explotaciones ganaderas de la zona.
La iniciativa cobra relevancia porque ambas enfermedades representan una de las principales amenazas para la productividad bovina en América Latina, generando pérdidas económicas por caída en la producción de leche, problemas reproductivos y restricciones sanitarias para la comercialización de animales.
El programa incluye controles veterinarios periódicos, toma de muestras y evaluación sanitaria de aproximadamente 300 bovinos distribuidos en sectores como El Rosario, Montañita, La Esperanza Alta, Cebadas, Cocha Azul, Unión y Progreso y El Corazón.
Según datos oficiales, la inversión destinada a las pruebas sanitarias ronda los US$ 4.000, financiados por el Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial de El Triunfo.
La certificación sanitaria gana peso en el negocio ganadero
El proceso contempla la identificación oficial de los animales mediante aretes sanitarios y la posterior certificación de los predios que cumplan con todos los parámetros establecidos por las autoridades veterinarias.
La brucelosis y la tuberculosis bovina afectan directamente la eficiencia productiva del rodeo y pueden generar fuertes limitaciones comerciales, especialmente en cadenas vinculadas a leche, genética y movimiento de animales.
Por esa razón, los programas de certificación sanitaria comenzaron a transformarse en una herramienta cada vez más importante para mejorar competitividad y garantizar estándares sanitarios dentro de la producción ganadera.
Desde el MAGP señalaron que la estrategia busca ampliar progresivamente la cantidad de predios certificados en la región y fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica.
Productores participantes destacaron que el programa permite mejorar el control sanitario del hato y facilita la planificación productiva mediante monitoreos veterinarios sistemáticos.
En varios países de América Latina, las campañas para erradicar brucelosis y tuberculosis bovina forman parte de políticas clave para sostener exportaciones pecuarias y elevar la calidad sanitaria de la producción animal.
El proceso en Tungurahua continuará durante los próximos meses con nuevas evaluaciones y verificaciones técnicas para determinar qué establecimientos podrán acceder oficialmente a la certificación sanitaria.

