Carne de res en EE.UU.: el precio podría subir hasta 18% en 2026
El USDA proyecta nuevas subas en la carne bovina por menor oferta, sequía y mayor demanda, con impacto en toda la cadena agroalimentaria.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyectó que el precio de la carne de res al consumidor podría aumentar entre 10% y 18% durante 2026, impulsado por la caída del hato bovino, condiciones climáticas adversas y una demanda sostenida, factores que presionan la oferta en uno de los principales mercados del mundo.
El ajuste en los precios no es nuevo, pero sí más pronunciado. Desde 2025, la carne bovina muestra una tendencia alcista sostenida, a contramano de otros alimentos que comenzaron a estabilizarse. En marzo, el precio de la carne molida alcanzó los US$ 6,7 por libra, lo que representa un incremento interanual del 16%, según datos de la Reserva Federal de San Luis.
Uno de los factores estructurales detrás de este comportamiento es la reducción del rodeo. En enero de 2026, el stock de bovinos en engorde se ubicó en 28 millones de cabezas, el nivel más bajo desde 1960, lo que limita la capacidad de respuesta de la oferta frente a una demanda firme.
Menor oferta, costos en alza y presión sobre toda la cadena
La caída del hato responde a una combinación de factores. Por un lado, la sequía en regiones ganaderas afectó la disponibilidad de pasturas y elevó los costos de alimentación. Por otro, se suma la menor disponibilidad de animales en pie, vinculada a restricciones en el flujo comercial con México, lo que reduce el ingreso de hacienda al sistema productivo estadounidense.
A esta situación se agregan variables externas que comienzan a incidir en la formación de precios. La tensión geopolítica en Medio Oriente y el impacto sobre el precio de los combustibles podrían trasladarse a mayores costos logísticos. El encarecimiento del diésel afecta tanto la producción primaria como el transporte de insumos y productos terminados.
Especialistas del sector advierten que no hay señales de una corrección en el corto plazo. La combinación de menor oferta estructural, costos en aumento y demanda firme configura un escenario donde los precios podrían mantenerse elevados durante los próximos meses.
El comportamiento del mercado cárnico en Estados Unidos no solo impacta en el consumo interno, sino que también tiene efectos sobre el comercio global. Como uno de los principales actores del negocio, cualquier variación en sus precios influye en los flujos internacionales y en las estrategias de producción de otros países exportadores.
La evolución del hato, las condiciones climáticas y los costos energéticos seguirán siendo variables determinantes para entender la dinámica de los precios en lo que resta del año.

