Moscas estériles: EE.UU. y México buscan contener el avance del gusano barrenador
El USDA ampliará la dispersión de moscas estériles fluorescentes en el norte de México y el sur de Texas para frenar el avance del gusano barrenador, una plaga que amenaza a la ganadería y al comercio regional.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció que intensificará la liberación de moscas estériles en el norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos, y en el sur de Texas, como parte de una estrategia de emergencia para evitar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una de las plagas más peligrosas para la ganadería.
El gusano barrenador es una mosca parásita cuyas hembras depositan huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente, principalmente ganado. Una vez que las larvas eclosionan, se alimentan de tejido vivo, provocando infecciones severas que pueden causar la muerte del animal si no se tratan a tiempo.
Ante el riesgo sanitario, el USDA suspendió las importaciones de ganado mexicano, una medida que profundizó la escasez de hacienda en Estados Unidos y contribuyó a precios récord de la carne vacuna para los consumidores.
Hasta ahora, el organismo produce alrededor de 100 millones de moscas estériles por semana en una planta ubicada en Panamá, que luego son liberadas en distintas zonas de México para impedir la reproducción de las moscas silvestres. Con el nuevo plan, esa barrera sanitaria se desplazará más al norte, hacia áreas próximas a la frontera estadounidense.
La decisión se tomó luego de que el USDA confirmara 20 focos de infestación desde el 26 de diciembre en animales del estado mexicano de Tamaulipas, limítrofe con Texas. "Dado que necesitamos proteger a Texas y a Estados Unidos, era una medida que debía adoptarse", señaló Sonja Swiger, entomóloga de la Texas A&M University.
Una barrera sanitaria en expansión
Según informó el USDA, las moscas estériles comenzarán a liberarse al norte de las zonas con casos activos, con el objetivo de crear una franja de contención que frene el avance de la plaga si continúa desplazándose hacia el norte. El operativo incluirá liberaciones hasta 80 kilómetros dentro del territorio texano, a lo largo de la frontera con Tamaulipas.
El caso activo más cercano detectado en México se encontraba a unos 320 kilómetros de la frontera, aunque las autoridades advirtieron que los focos siguen expandiéndose en el noreste y sur del país, lo que eleva el nivel de alerta.
"Nuestra prioridad absoluta es proteger a Estados Unidos del gusano barrenador", afirmó Dudley Hoskins, subsecretario del USDA, al confirmar la ampliación del operativo.
Más producción de moscas, una necesidad urgente
Especialistas coinciden en que los volúmenes actuales de moscas estériles no son suficientes para erradicar la plaga en México. El USDA anunció el año pasado su intención de construir una nueva planta de producción en Texas, aunque su puesta en marcha podría demorar al menos un año.
Mientras tanto, el organismo informó que destinará hasta US$ 100 millones a proyectos destinados a aumentar la capacidad de producción de moscas estériles y reforzar la estrategia de control.
Para facilitar el monitoreo, las moscas liberadas serán tratadas con un tinte fluorescente antes de eclosionar. De este modo, brillarán bajo luz ultravioleta y podrán distinguirse fácilmente de las moscas silvestres que representan un riesgo sanitario.
La decisión de Estados Unidos va en línea con propuestas técnicas que México viene impulsando desde noviembre de 2025, según confirmaron autoridades del país vecino. En el siglo XX, esta misma técnica permitió erradicar el gusano barrenador en EE. UU., mediante la liberación aérea de grandes cantidades de moscas estériles.
"El método es muy efectivo siempre que se logre superar en número a la población silvestre", explicó Max Scott, profesor de entomología de la North Carolina State University.
Si bien el transporte de ganado desde zonas infectadas puede facilitar la detección en nuevas áreas, el aumento de casos en Tamaulipas sugiere que la plaga ya comenzó a establecer poblaciones locales, lo que refuerza la urgencia de la intervención.
En el corto plazo, las temperaturas inusualmente frías en Texas podrían ayudar a frenar el avance del insecto, aunque el impacto sería limitado. Desde la industria, Tyson Foods advirtió que la falta de ganado sigue presionando los costos. "No tenemos claridad sobre cuándo podría reabrirse la frontera", señaló su COO, Devin Cole, durante una reciente presentación de resultados.

